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Burnham delinea planes para Reino Unido
Andy Burnham, el primer ministro electo de Reino Unido, prometió llevar a cabo un cambio radical en la política del país otorgando más poder a sus regiones y fomentando la colaboración en lugar de la controversia en una misión de 10 años para impulsar un crecimiento "bueno".

Tras el cierre de las urnas para las elecciones parciales de Makerfield, se distribuyeron las papeletas de votación en el centro de recuento de votos.
Manchester. Andy Burnham, el primer ministro electo de Reino Unido, prometió llevar a cabo un cambio radical en la política del país otorgando más poder a sus regiones y fomentando la colaboración en lugar de la controversia en una misión de 10 años para impulsar un crecimiento "bueno".
En un discurso pronunciado en el Museo de Historia Popular de Manchester, ciudad de la que fue alcalde hasta su elección como parlamentario británico el 18 de junio, Burnham ofreció detalles de sus planes si se convierte en el séptimo primer ministro británico en una década.
“Vamos a llevar a cabo el mayor reequilibrio de poderes que nuestro país haya conocido jamás”, expresó.
Prometiendo el "mayor reequilibrio de poder" de Gran Bretaña, afirmó que construiría más viviendas sociales, otorgaría a los gobiernos locales mayor control sobre el agua y otros servicios públicos, y abordaría la crisis del coste de la vida, todo ello respetando las normas fiscales del gobierno actual.
Descentralización
Afirmó que el sistema actual estaba "roto" y que "seguir haciendo lo mismo" no sería suficiente para afrontar los importantes desafíos a los que se enfrenta el país.
Burnham señaló que “ha llegado el momento de que Whitehall (donde se encuentran las principales oficinas del Gobierno británico) acepte que el crecimiento no puede imponerse desde arriba, sino que solo puede fomentarse desde la base”.
En ese sentido, el dirigente laborista pretende crear en Mánchester una nueva estructura descentralizada, denominada "Número 10 Norte", en alusión a la dirección de la residencia oficial del primer ministro, el 10 de Downing Street, en Londres, para compartir algunas de las funciones, concretamente en materia de vivienda, reforma de los servicios públicos y reindustrialización.
El nuevo organismo se encargará de redistribuir “las competencias y los recursos en todo Reino Unido”.
