La empresa privada de inteligencia Stratfor está en el negocio de arrojar luz sobre el mundo para sus muchos clientes. Ayer, el grupo antisecrecía WikiLeaks fue quien arrojó luz sobre Stratfor al anunciar que tenía en su posesión más de 5 millones de correos electrónicos de la empresa y que los publicará en colaboración con dos docenas de organizaciones internacionales de medios.

La pequeña selección, publicada hasta el momento en el sitio de WikiLeaks, ofrece un vistazo a la rutina diaria de la agencia de geopolítica con sede en Texas, cuyos clientes van desde universidades locales hasta megacorporaciones globales. Varios de estos correos incluían fragmentos de chismes comentados por un espía retirado y muchos más contenían bromas de oficina subidas de tono.

El examen inicial de los correos electrónicos resultó entre inofensivo y vergonzoso, pero el jefe de WikiLeaks, Julian Assange, prometió más material explosivo en las próximas semanas.

Assange acusó a Stratfor de canalizar dinero a los informantes a través de paraísos fiscales, de supervisar a grupos de activistas en favor de las grandes corporaciones y de hacer inversiones con base en su información secreta.

Stratfor negó que hubiera una situación incorrecta en la forma en que trataba a sus contactos.

Stratfor ha trabajado para construir buenas fuentes en varios países de todo el mundo, como cualquier editor de análisis geopolíticos lo haría. Lo hemos hecho de manera recta y estamos comprometidos a satisfacer los más altos estándares de conducta profesional , anunció la compañía.

Dicha declaración de Stratfor sugirió que la compañía no haría más comentarios acerca de las acusaciones de Assange.

¿Cómo es que WikiLeaks obtuvo los correos electrónicos de la empresa?, sigue sin respuesta clara. Assange se negó a responder las preguntas respecto de este tema ayer, pero Stratfor expuso que los correos parecen tratarse de los mismos que fueron robados por hackers en diciembre. El grupo de activistas cibernéticos Anonymous se atribuyó la responsabilidad de dicha invasión.

La revista Wired citó a un miembro no identificado de Anonymous, quien afirmó que los datos robados fueron trasladados a WikiLeaks, que presuntamente reconoció haber recibido esta transferencia mediante un mensaje clave en Twitter.