Tegucigalpa. Presidente de Honduras desde 2014 y reelegido hasta 2022 con la bendición de Washington, Juan Orlando Hernández es señalado ahora como narcotraficante en una corte federal estadounidense, aunque se mantiene blindado por su mayoría parlamentaria.

El presidente debe "asumir su responsabilidad, creo yo,como cualquier otra persona (...) y devolverle a Honduras la paz, la tranquilidad y la democracia", comenta el ciudadano José Zambrano, en una calle de Tegucigalpa.

El exjefe del cartel Los Cachiros, Leonel Rivera, dijo el jdía de ayer en el juicio en Nueva York que sobornó al presidente Hernández, a su vicepresidente Ricardo Alvarez y a dos expresidentes, Manuel Zelaya y Porfirio Lobo, a cambio de protección y de contratos gubernamentales para lavar el dinero de la droga.

En un impactante testimonio, Rivera contó que Los Cachiros entregaron a Hilda Hernández, hermana del presidente, 250.000 dólares en efectivo en 2012, cuando éste era congresista y candidato a la Presidencia, a cambio de "protección de que no nos fueran a capturar en Honduras, tanto la policía militar como la policía preventiva, que no fuéramos a ser extraditados yo y mi hermano (Javier) a Estados Unidos y que Juan Orlando Hernández seguiría dándonos contratos para lavar dinero del narcotráfico".

El sociólogo y analista Eugenio Sosa comenta al respecto: "Se le ha reducido el tiempo y el espacio de maniobra política. Lo más que puede lograr es terminar su período, porque no hay acusación formal".

Hernández mantiene el control del Parlamento, la Justicia y las Fuerzas Armadas. En enero, la oposición parlamentaria planteó un juicio político.

"Lamentablemente la mayoría de los diputados votó en contra" y el tema se cerró, recordó la legisladora opositora Doris Gutiérrez, quien integra un grupo de 50 parlamentarios que exige la renuncia del presidente. "Lamentamos que haya una Fiscalía que está totalmente cooptada por el partido del gobierno y sus aliados", agregó.

Rechaza acusaciones

Para el gobernante, todas las acusaciones contra él y contra su hermano son venganzas de los narcos que su gobierno extraditó o acorraló para que se entreguen. Dice que buscan reducir sus penas.

Es un “hecho comprobado que Los Cachiros buscaron un trato con USA por lo imposible de los criminales de hacer un trato conmigo", aseguró.

Si bien hay marchas que piden la renuncia del presidente, estas no han sido multitudinarias. "La gente está en compás de espera, no avizoro estallidos sociales. Salvo que Hernández intente una jugada suicida, que es perpetuarse", explica Sosa.