En todo el país, los estadounidenses conmemoraron el 11vo aniversario de los ataques terroristas del 11 septiembre del 2001, al hacer sonar las campanas de las iglesias, reflexionar en silencio y guardar luto por la pérdida de las casi 3,000 personas que murieron ese día.

En el Jardín Sur de la Casa Blanca, el presidente Obama y la primera dama Michelle Obama inclinaron sus cabezas a las 8:46 am, el momento en el que el primer avión impactó contra la Torre Norte del World Trade Center. Más tarde, colocaron una ofrenda floral en el Pentágono, donde cayó el tercer avión.

Once veces hemos recordado otro 11 de septiembre. Once veces, nos hemos detenido en el recuerdo, en la reflexión, en la unidad y el propósito. Esta nunca es una fecha fácil , manifestó Obama a las familias y a los altos mandos militares reunidos en el Pentágono, donde 184 personas murieron.

En el Cementerio Nacional de Arlington, los Obama visitaron la sección 60, una de las secciones donde los caídos en Afganistán e Irak están enterrados bajo lápidas de mármol blanco.

En una ceremonia en Manhattan, donde el One World Trade Center está en construcción, las familias de las víctimas leyeron los nombres de sus seres queridos que murieron en los ataques y los operadores de la Bolsa de Nueva York guardaron silencio.

En Shanksville, Pensilvania, donde el vuelo 93 de United Airlines se estrelló después de haber sido secuestrados, el vicepresidente Joe Biden habló de la tierra sagrada al incorporar su experiencia de pérdida para consolar a las familias de los 40 pasajeros y tripulantes que murieron allí.

Porque no importa cuántos aniversarios uno experimente, al menos por un instante, el terror de ése momento regresa; el perene eco de esa llamada telefónica. Esa sensación de incredulidad total que lo envuelve a uno. Y se siente como el ser succionado por un agujero negro en el pecho. Mi deseo para todos ustedes es que con cada día que pase se desvanezca la profundidad de su dolor , manifestó Biden, cuya primera esposa e hija fallecieron en un accidente automovilístico hace 40 años.

En Chicago, bomberos hicieron guardia de honor en la pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional O’Hare, a unos pocos metros del avión de campaña de Mitt Romney. Romney estrechó la mano de todos ellos y luego subió a su avión rumbo a Reno, Nevada, donde tiene previsto hablar en la convención de la Asociación de la Guardia Nacional.

Aquellos que nos ataquen deben saber que estamos unidos. Hace once años, el mal descendió sobre nuestro país cobrando miles de vidas en un abominable ataque contra inocentes. Estados Unidos nunca olvidará a aquellos que perecieron expuso Romney en un comunicado.

Romney fue criticado por no mencionar a las tropas estadounidenses ni a la guerra en Afganistán, en su discurso de aceptación en la Convención Nacional Republicana en Tampa.