Leigh Corfman dice que tenía 14 años cuando un hombre mayor se le acercó afuera de un tribunal en el condado de Etowah, Alabama. Ella estaba sentada en una banca de madera con su madre. El hombre se llama Roy Moore; tiene 70 años y desea participar en la contienda electoral del 2018 para competir por un asiento del Senado por el estado de Alabama.

Ocurrió al inicio de 1979. Moore era asistente del fiscal de distrito, tenía 32 años. Él entabló una conversación con Leigh Corfman y su madre, Nancy Wells, y se ofreció a cuidar a la niña mientras la madre entraba para participar en una audiencia. La madre pensó: “Qué lindo” que se ofrezca a cuidarla.

Moore conversó con la niña y le pidió su número de teléfono. Días más tarde, revela  Leigh, pasó por ella atrás de su casa en Gadsden. La llevó a su casa en el bosque unos 30 minutos, le dijo que era bonita y la besó. En una segunda visita, dice ella, se quitó la camisa y los pantalones. Él le tocó el brasier y los calzones y guió su mano para que tocara su ropa interior.

“Quería que terminara, quería salir”, pensó Leigh.

Dos de los amigos de la infancia de Corfman aseguran que ella les confió en ese momento que estaba viendo a un hombre mayor, y una asegura que Corfman identificó al hombre como Moore.

La madre de Leigh, Nancy Wells comenta que su hija le describió el encuentro con Moore una década después, ya que Roy se estaba convirtiendo en un importante juez en la localidad.

The Washington Post entrevistó a otras tres mujeres que narran historias similares a la de Leigh. Ocurrió cuando ellas tenían entre 16 y 18 años. Las tres aseguran que Moore no las obligó a tener contacto sexual.

Roy Moore reaccionó a la publicación del Washington Post: “Estas acusaciones son completamente falsas. Son un ataque político desesperado del Partido Demócrata y del Washington Post”.

Senadores republicanos piden a Moore abandonar la candidatura si se confirman las acusaciones.