Washington.- Donald Trump exhortó al Congreso de su país a dejar el encono partidista y aprobar en diez días el financiamiento para construir un muro fronterizo con México, país al que calificó como un “Estado sin ley” y en donde los gobernadores estatales movilizan a los migrantes centroamericanos en vehículos para llegar a la frontera de Estados Unidos.

Ante un Congreso dividido, pero “por amor y devoción”, Trump remarcó que los muros funcionan y salvan vidas, y que si la Cámara de Representantes y el Senado -uno controlado por los demócratas y el otro por los republicanos-no aprueban los recursos necesarios para el muro con México, entonces “lo haré yo”, dijo el presidente desde el capitolio de Washington en un discurso cargado de emociones.

Al abordar el tema de la inmigración, Trump dijo que republicanos y demócratas “deben unir fuerzas” para confrontar lo que considera es una “crisis nacional de urgencia”. Trump llamó entonces a gobernar “no como dos partidos, sino como una nación”, un mensaje que choca con la enconada atmósfera en la capital de Estados Unidos después del cierre del gobierno más largo en la historia del país y precisamente por el tema del muro con México.

El Congreso “tiene 10 días para aprobar una iniciativa que financie nuestro gobierno, proteja nuestra patria y brinde seguridad a nuestra muy peligrosa frontera sur”, en referencia a la fecha límite del 15 de febrero. Los detractores disputan el nivel de peligro en la frontera.

Trump dijo que los legisladores “tienen un deber moral de crear un sistema de inmigración que proteja las vidas y empleos de nuestros ciudadanos”

Los demócratas se oponen al muro que propone Trump por considerarlo inmoral e innecesario.

Pero Trump insistió en su discurso y dijo que “lo haré construir". "Los muros funcionan y los muros salvan vidas. Así que trabajemos juntos, encontremos un compromiso y logremos un acuerdo que realmente haga que Estados Unidos esté seguro", declaró el presidente sobre el sensible tema de la inmigración irregular.

“En el pasado, la mayoría de la gente en este salón votó en favor de un muro, pero nunca se construyó uno apropiado. Yo lograré construirlo", amagó Trump.

El discurso de Trump ante los legisladores y ante el país se da en un momento crucial de su presidencia. Llevó a su partido a un cierre de gobierno con argumentos de seguridad fronteriza, solo para ceder después ante los demócratas.

Dada la posibilidad de que otro cierre se presente en unos cuantos días, el presidente tiene pocas opciones para lograr que el Congreso financie un muro fronterizo, y se arriesga a enajenar a su partido si trata de soslayar a los legisladores con una declaratoria de emergencia.