El presidente Donald Trump dijo este jueves que Estados Unidos impondrá la próxima semana aranceles a las importaciones de acero de 25% y de 10% a las de aluminio.

En una reunión con ejecutivos de la industria estadounidense en la Casa Blanca, Trump prometió que reconstruiría los sectores del aluminio y el acero, ya que según dijo han recibido un trato injusto de otras naciones durante décadas.

"Por primera vez en mucho tiempo tendrán protecciones", dijo Trump a los ejecutivos.

El presidente estadounidense habló durante una reunión convocada apresuradamente en la Casa Blanca, después de horas de confusión sobre lo que iba a anunciar o si es que iba a decir algo.

Por su parte el gobierno de Canadá reconoció que si Estados Unidos impone tarifas arancelarias al acero y al aluminio ello afectará su economía y, específicamente, incrementará el costo de los automóviles.

Un reciente reporte del Departamento de Comercio de Estados Unidos indica que las importaciones de acero y aluminio significan una potencial amenaza a la seguridad nacional, lo cual podría ser usado como justificación por la administración Trump para aplicar su política proteccionista a este sector.

Canadá es el principal abastecedor de acero a Estados Unidos. Tan sólo en diciembre del año pasado exportó a su vecino del sur 418 millones de dólares estadunidenses en hierro y acero, y 676 millones de dólares en aluminio, según datos de Estadísticas de Canadá.

“Nos preocupa que Estados Unidos pueda imponer tarifas al aluminio y acero canadiense, eso nos perjudicaría, sobre todo e incrementaría el costo de los automóviles, ya que las piezas de acero para los autos cruzan las frontera varias veces”, advirtió la gobernadora de Ontario, Kathleen Wynne, provincia que alberga el principal centro automotriz del país (Windsor).

Agregó que “hay razones para estar preocupados” porque cualquiera que entienda la cadena de suministro de automóviles entiende que “esto sería un problema para nosotros. Creo que hay motivos de verdadera preocupación, sería un efecto de combinación”.

“En la medida en que sea un desafío para Estados Unidos, es un desafío para Canadá, por lo que debemos tener una estrategia norteamericana sobre ese dumping al acero y asociarnos en eso, en lugar de competir entre nosotros", afirmó Wynne.

Trump ordenó el año pasado al Departamento de Comercio que revisara las importaciones de ambos metales. Él tiene hasta el 11 de abril para tomar una decisión sobre el acero y hasta el 19 de abril para decidir sobre el aluminio.

Cualquier acción para imponer aranceles probablemente aumentará las tensiones con China y otros socios comerciales estadounidenses. Los críticos de esta decisión temen que otros países tomen represalias o utilicen la seguridad nacional como pretexto para imponer sus propias sanciones comerciales. También argumentan que las sanciones a las importaciones estadounidenses aumentarán los precios y perjudicarán a los fabricantes de automóviles estadounidenses y otras empresas que utilizan acero o aluminio.

(Con información de AP y Notimex)