Luchando contra las lágrimas, la primera ministra británica Theresa May anunció que dejará el cargo reconociendo, tras meses de caos, su incapacidad para hacer aceptar el acuerdo de Brexit que negoció con Bruselas.

"Lo intenté tres veces" pero "no fui capaz" de lograr que el Parlamento aprobase el texto, afirmó en una declaración ante las cámaras de televisión frente a la famosa puerta negra del número 10 de Downing Street, su residencia oficial en Londres.

En un breve discurso la primera ministra no pudo evitar que se quebrara su voz, "ocupar este puesto ha sido el mayor honor de mi vida. He sido la segunda mujer en ocupar el cargo, pero no seré la última",  señaló May.

Theresa May seguirá en el cargo para recibir a Donald Trump que realizará una visita de Estado a Reino Unido del 3 al 5 de junio.

May anunció que comenzará el proceso para designar a su sucesor, una carrera a la que se espera se presenten numerosos candidatos aunque de momento el único que anunció oficialmente sus ambiciones es el controvertido exministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson.

La jefa de gobierno conservadora, llegó al poder en julio de 2016 a raíz de la renuncia de su predecesor David Cameron, quería a toda costa llevar a cabo la misión de sacar a su país de la Unión Europea, pero desde hacía meses estaba cada vez más debilitada.