Washington. Una historia publicada en The Guardian intenta trazar una línea entre dos puntos clave en la investigación sobre la interferencia de Rusia en la campaña del 2016. Sin embargo, no está claro qué representaría esa línea.

Según el periódico, Julian Assange (fundador de WikiLeaks) y Paul Manafort se reunieron en septiembre del 2013 en Londres antes de que éste se uniera al equipo de Trump como presidente de su campaña electoral en el 2016. El informe es vago en sus detalles y no está confirmado, pero en caso de que sí fuera cierto, revelaría el primer contacto directo entre alguien cercano a la campaña de Trump con WikiLeaks, un sitio supuestamente alimentado con información robada por agentes de inteligencia rusa al Comité Nacional Demócrata.

A través de Twitter, WikiLeaks negó con contundencia cualquier contacto con Manafort.

Si ocurrió la reunión, no está claro qué tan importante pudo haber sido, pero de haber ocurrido, la pregunta crítica es: ¿hasta qué punto Manafort y Assange discutieron la campaña de 2016?

Desde hace un mes, el gobierno  ecuatoriano de Lenin Moreno ha enviado señales de que desea la salida de Assange de su legación londinense.

Fue el anterior presidente, Rafael Correo quien abrió las puertas de la Embajada, ahora, Correa y Moreno sostienen una dura batalla que en nada beneficia a Assange.