Kabul. Un atacante suicida y militantes talibanes disfrazados con burkas agredieron ayer un complejo habitacional donde residen cientos de extranjeros en la capital afgana, manifestaron funcionarios y testigos. El Talibán manifestó que la arremetida se trató una respuesta a la visita sorpresa del presidente Barack Obama apenas unas horas antes.

Al menos seis personas murieron en los ataques de la madrugada, anunciaron las autoridades, mientras continuaban escuchándose explosiones y disparos desde el complejo habitacional conocido como Green Village, que alberga cientos de contratistas internacionales.

Una serie de explosiones y de disparos sonó cerca del complejo en el este de Kabul alrededor de las 6 de la mañana, las detonaciones continuaron durante horas. Otra gran explosión se oyó desde el interior de Green Village poco después de las 9 de la mañana y una gran columna de humo se elevó desde el conjunto.

Un funcionario de la policía afgana anunció que dos atacantes suicidas permanecían en el interior de Village Green y se resistían. El funcionario permaneció en condición de anonimato, no estaba autorizado a difundir la información.

Una de las primeras explosiones fue un coche bomba que explotó cerca de la calle Jalalabad, una de las principales avenidas hacia el exterior de la ciudad, indicó el portavoz del Ministerio del Interior, Sediq Sediqi. Una camioneta circulaba por el sitio en el momento de la explosión, matando a cuatro personas en su interior. Un transeúnte y un guardia de seguridad de un edificio cercano también perecieron en la detonación, expuso Sediqi.

Un residente local que vio el ataque afirmó que los agresores estaban disfrazados con burkas, las túnicas de cabeza a pies usadas por las mujeres afganas más conservadoras.

Las explosiones ocurrieron horas después de que Obama se fuera de Afganistán, luego de una rápida visita para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Osama bin Laden. Se dirigió a las tropas y firmó un pacto con el presidente afgano, Hamid Karzai, quien guiará la presencia de Estados Unidos en Afganistán hasta el 2024.

El portavoz talibán, Zabiullah Mujahid, se adjudicó la responsabilidad del ataque y acusó que el atentado estaba previsto para la noche del martes como una respuesta al viaje de Obama en ese país.