Diversas protestas estallaron en España después de que un tribunal en la ciudad de Pamplona sentenció a cinco hombres a nueve años de cárcel cada uno por el delito de abuso sexual tras una violación en grupo a una joven durante los sanfermines.

“¡No es abuso, es violación!”, gritaron los manifestantes durante protestas transmitidas en vivo por las televisoras desde las puertas del juzgado provincial en Navarra, donde se emitió el fallo.

La policía impidió que la multitud entrara al recinto, y algunos manifestantes molestos empujaron a los agentes.

Horas más tarde, miles de manifestantes se reunieron en el centro de Pamplona y en la mayoría de las principales ciudades de España, incluidas Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valencia y Zaragoza. Gritaban consignas como “¡No es no!”, mientras algunos agitaban carteles y portaban guantes rojos en protesta.

Los cinco integrantes de “La Manada”, como ellos mismos se autonombraban, fueron declarados culpables de abuso sexual, que bajo las leyes españolas no incluye violencia ni intimidación. La fiscalía argumentó que se trató de un hecho violento y que la víctima de 18 años nunca dio su consentimiento para sostener relaciones sexuales.

El tribunal optó por declararlos culpables de abuso sexual y no de los cargos más graves que promovía la fiscalía, los cuales hubieran conllevado penas de más de 22 años de cárcel para cada uno. No obstante, la corte acordó que no hubo consentimiento debido a que los imputados estaban en una situación de “superioridad que limitó la libertad de la víctima”.

Los cinco españoles de entre 27 y 30 años de edad, son amigos que viajaron a Pamplona para disfrutar de los sanfermines en julio de 2016.

Los individuos ofrecieron escoltar a la joven a su automóvil, pero en lugar de ello la obligaron a entrar en un edificio, la agredieron sexualmente y grabaron los hechos con sus teléfonos. Después le robaron el teléfono y la abandonaron.