Madrid. Miles de españoles desafiaron la prohibición de la Junta Electoral sobre manifestaciones preelectorales y se concentraron en la Puerta del Sol desde el miércoles para expresar su descontento contra los partidos políticos y el manejo del gobierno de la crisis económica.

Los jóvenes agrupados en el Movimiento 15-M y concentrados en las plazas de las grandes ciudades, principalmente en Madrid, dijeron este jueves que mantendrán su protesta contra la clase política y los banqueros hasta el próximo domingo.

En esa fecha, se espera que casi 35 millones de españoles acudirán a las urnas en elecciones municipales y regionales. La Junta Electoral Provincial de Madrid prohibió las manifestaciones, aduciendo que podrían influir la votación del domingo.

Sin embargo, el veto tuvo el efecto opuesto, ya que miles de personas, en su gran mayoría jóvenes, volvieron a reunirse en la emblemática plaza madrileña ante la mirada vigilante de más de 500 policías, que no hicieron nada por impedir la manifestación. Tampoco hubo incidentes en manifestaciones similares en Barcelona, Sevilla y otras ciudades.

Los manifestantes han desplegado una gama de consignas, pero la más frecuente parecía ser la de: ¡Democracia genuina, ya! . El movimiento, impulsado muy particularmente por las redes sociales, percibe a los principales partidos como el PP y el PSOE como incompetentes, corruptos y controlados por el sector empresarial, y manifiesta su ira de que el ciudadano ordinario es el que ha tenido que soportar las draconianas medidas de austeridad dirigidas a resolver la crisis económica.

El problema no es sólo el desempleo de 21.3%, sino que los salarios reales han caído desde el inicio de la crisis.