Moscú. El líder opositor ruso Alexei Navalni fue trasladado a un hospital penitenciario, dijeron el día de ayer 19 de abril, partidarios y funcionarios, 20 días después de una huelga de hambre que ha llevado a Estados Unidos a advertir a Moscú de las graves repercusiones que tendría si muriera en la cárcel.

"El estado de salud de Navalni es satisfactorio", informó el servicio penitenciario, que añadió que el líder opositor aceptó una "terapia con vitaminas". Sin embargo, otras fuentes señalan que su salud empeora.

Navalni dejó de alimentarse el 31 de marzo en protesta por las malas condiciones de detención y acusó a la administración penitenciaria de impedir el acceso de un médico y medicamentos pese a que sufre una doble hernia discal, según sus abogados. Sus médicos aseguraron el domingo que les impidieron visitarlo.

Los aliados de Navalni instaron a los rusos a que salgan mañana a las calles en la "mayor manifestación de la historia moderna" de Rusia.

Esta protesta está organizada el mismo día que el discurso del presidente Vladimir Putin ante las dos cámaras del Parlamento, en el que hablará de los "objetivos" para desarrollar Rusia y las elecciones legislativas del otoño próximo.

Crece tensión

En Bruselas, los cancilleres de los 27 países de la Unión Europea mantuvieron una reunión que inicialmente estaba destinada a discutir el agravamiento de las tensiones con Rusia en Ucrania, pero la cuestión de Navalni literalmente arrasó con la agenda..

La UE también expresó "su pleno apoyo y solidaridad" a República Checa después de que el domingo Moscú expulsara a 20 diplomáticos checos, en represalia por la expulsión de diplomáticos rusos.

Ucrania, por su parte, anunció la expulsión de un consejero de la embajada rusa en Kiev como respuesta a una acción de esa naturaleza contra un cónsul ucraniano.