Londres.- El Reino Unido negó las acusaciones que Argentina tiene intención de llevar ante la ONU de que está "militarizando" el Atlántico Sur, y se amparó en la Carta de la organización para reafirmar su posición sobre el derecho de autodeterminación de Malvinas.

La reacción británica se produce al día siguiente de que la presidenta argentina, Cristina Kirchner, indicara que su país denunciará formalmente a Londres ante el Consejo de Seguridad por esta "nueva militarización, que implica un grave riesgo para la seguridad internacional".

"No estamos militarizando el Atlántico Sur", afirmó la portavoz del primer ministro David Cameron en medio de una creciente guerra verbal por la soberanía de las islas Malvinas cuando está a punto de cumplirse el 30 aniversario de la guerra.

"Nuestra postura defensiva en las Falklands (denominación británica de las Malvinas) sigue siendo la misma", precisó. "No hay ninguna indicación de que tengamos que incrementar nuestra presencia militar o nuestros recursos militares en las islas", agregó.

Aunque compareció en el parlamento para la sesión semanal de preguntas al primer ministro, Cameron no se refirió personalmente a las denuncias argentinas que se intensificaron en los últimos días con el anuncio del próximo envío a la zona de un moderno destructor, el "HMS Dauntless", y la llegada del príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, para una misión como piloto de búsqueda y rescate de la Fuerza Aérea Real (RAF).

Londres insiste en que ambos despliegues son "de rutina", y no una respuesta a la reciente escalada de tensión desde la decisión del Mercosur de prohibir el ingreso en sus puertos a los barcos con pabellón de Malvinas.

Ante un mapa del archipiélago pintado con los colores de la bandera argentina, Kirchner anunció el martes un nuevo paso de su gobierno en su intento por internacionalizar su reivindicación diplomática de la soberanía de este archipiélago bajo dominación británica desde 1833.

"Vamos a presentar una protesta ante el Consejo de Seguridad de la ONU por esta nueva militarización del Atlántico sur, que implica un grave riesgo para la seguridad internacional", dijo Kirchner en un discurso televisado.

"Malvinas ha dejado de ser una causa de los argentinos, para transformarse en una causa latinoamericana y global", agregó.

El Reino Unido, uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto del Consejo de Seguridad, restó importancia a esta acción, e indicó que la ONU respalda su posición oficial sobre el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas y el rechazo a cualquier diálogo.

"Una acción en la ONU es un asunto de Argentina", declaró un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores. "El Reino Unido no tiene dudas sobre su soberanía" y "el principio de autodeterminación, tal como está establecido en la Carta de Naciones Unidas, sostiene nuestra posición".

Según el gobierno británico, "los habitantes de las Falklands son británicos por elección. Son libres de determinar su propio futuro y no habrá negociaciones de soberanía al menos que los isleños lo deseen".

La Carta de Naciones Unidas de 1945 establece efectivamente que uno de sus objetivos es "fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos".

Pero el Comité Especial de Descolonización de la ONU aprueba también regularmente resoluciones instando a Londres y a Buenos Aires a entablar una negociación por la cuestión de la soberanía del archipiélago.

RDS