El ministro de Finanzas británico, Rishi Sunak, anunció este domingo que desbloqueará 6,000 millones de libras adicionales (7,000 millones de euros, 8,151 millones de dólares) para ayudar al servicio público de la salud (NHS) a afrontar las demoras acumuladas durante la crisis sanitaria, dentro del marco del nuevo presupuesto.

"Millones de pacientes que esperan pruebas de diagnóstico y operaciones no urgentes se beneficiarán de una inyección de 6,000 millones de libras esterlinas para ayudar a abordar los retrasos del NHS", precisó un comunicado del Tesoro.

De esta partida, 2,300 millones de libras servirán para crear unos 100 centros de diagnóstico "de ventanilla única" para detectar enfermedades potencialmente mortales, como el cáncer.

Asimismo, 1,500 millones de libras se destinarán a "aumentar la capacidad de las camas, equipos y nuevos centros quirúrgicos.

La pandemia de Covid-19 aumentó la presión sobre el NHS, un sistema gratuito al que adoran los británicos, que ya experimentaba atrasos y una falta crónica de personal y camas en el hospital.

En septiembre, el Gobierno anunció inyectar 5,400 millones de libras para ayudar a este servicio público a "gestionar las presiones inmediatas" de la crisis sanitaria.

"Estamos decididos a volver a encauzar el servicio de salud y asegurarnos de que nadie tenga que esperar a que se realicen pruebas o tratamientos que salvan vidas", precisó Sunak, quien será el miércoles el centro de todas las miradas.

El ministro de Finanzas presentará ese día sus ansiadas directrices presupuestarias con el objetivo de restablecer las finanzas públicas tras el endeudamiento vertiginoso generado por los programas de apoyo económico durante la pandemia.

Además del sistema de salud, se espera que el Gobierno priorice la transición energética y el reequilibrio regional, aunque podría anunciar una subida de impuestos para afrontar las costosas inversiones.

Durante el fin de semana, su Ministerio ha anunciado ya más de 26,000 millones de libras de inversión (casi 36,000 millones de dólares), de los cuales casi una cuarta parte irán a la renovación de trenes y autobuses, y 5,000 millones de libras a proyectos innovadores relacionados con la sanidad.