La Paz. De nueva cuenta la Embajada de México en Bolivia denunció este miércoles un “fuerte operativo” en las inmediaciones de su residencia diplomática, donde permanecen bajo asilo desde noviembre pasado nueve exfuncionarios del gobierno del expresidente Evo Morales, entre ellos tres ministros acusados de terrorismo.

“Fuerte operativo en los alrededores de la residencia de México”, tuiteó la delegación diplomática, que incluyó un video casero del desplazamiento de policías y agentes de civil en un cerro aledaño.

Por su parte, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, declaró a medios de comunicación que se trató de un movimiento “normal y rutinario” en la zona para ofrecer seguridad a la representación mexicana, y aclaró que no se intervendrá en la residencia “por respeto a la Convención de Viena”, de la que ambos países son firmantes.

La policía aclaró que acudió al lugar por los reportes de los vecinos del barrio de La Rinconada de que personas extrañas merodeaban por estos sitios, y argumentaron que era evidente que se trataba de un patrullaje preventivo.

Los cuerpos de seguridad se retiraron porque no pudieron localizar nada extraño ni a nadie que realizara actividades sospechosas en la colonia, y se realizó una exploración en las áreas de alrededor, así como en los cerros, para localizar a las personas extrañas. Aseveran que la Unidad Táctica de Operaciones Policiales y la Unidad de Tránsito son las responsables de esta búsqueda.

Custodia

El gobierno boliviano se niega a extender salvoconductos a los exfuncionarios para que puedan salir de la Embajada, con el argumento de que son “delincuentes comunes” que cuentan con procesos judiciales ordinarios.

En las afueras de la residencia mexicana están instaladas desde diciembre unas 20 personas pertenecientes a plataformas civiles de derechas que vigilan que los excolaboradores de Morales no se fuguen de la legación. La policía también reforzó hace un mes la vigilancia sobre la residencia.

Las relaciones entre México y Bolivia están deterioradas por la negativa del gobierno mexicano de entregar a los exministros a la justicia boliviana y por un episodio no esclarecido a principios de este mes que involucró a agentes de la Embajada de España.