En una confusa decisión mixta, la Cámara Baja del Congreso primero rechazó la medida del presidente Obama de enviar tropas a Libia, derrotando una resolución que habría autorizado oficialmente la operación, pero después declinó eliminar los fondos para la misma.

La primera votación constituyó una censura al Presidente, pero la segunda, que habría sido un mensaje de rechazo aún más agresivo, fue derrotada, removiendo así la presión del Congreso sobre Obama, al menos por ahora.

Las votaciones destacaron la forma en que una década de guerra ha hecho más confusa la política exterior, dejando a ambos partidos profundamente divididos sobre el conflicto libio y sobre la participación en general en campañas bélicas.

Aún después de semanas de debate, una irritada Cámara Baja se vio incapaz de hablar con una voz segura. Creo que hemos enviado un mensaje al Presidente en la primera votación , dijo el líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, Kevin McCarthy de California, quien tiene la tarea del recuento de los votos de su partido. Minimizó la derrota de la segunda propuesta, afirmando que el primer voto es el que realmente cuenta para efecto de enviar un mensaje . Por su parte, el gobierno de Obama se mostró complacido con el segundo voto. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, indicó estar complacida de que la Cámara de Representantes rechazara decisivamente la propuesta de cortar los fondos.

La propuesta para autorizar el uso limitado de fuerza en Libia fue rechazada por 295 votos contra 123. La segunda propuesta habría impedido la asignación de fondos para operaciones ofensivas, como misiones de aviones no tripulados y ataques aéreos. La segunda propuesta, derrotada por 238 contra 180, permite a las fuerzas estadounidenses seguir aportando apoyo a la operación encabezada por la OTAN, como misiones de reconocimiento, reabastecimiento aéreo de combustible, búsqueda y rescate. Los votos en contra de recortar fondos incluyeron 89 republicanos.

Esta semana el Senado analizará su propuesta para autorizar la campaña libia, a pesar de la afirmación de Obama de que no la necesita.