Con la renuncia a su acta de diputado tras el triunfo de la moción de censura presentada por Pedro Sánchez y su regreso a su puesto de registrador en Santa Pola, Mariano Rajoy actualizó su declaración de bienes y rentas en el Congreso para dar cuenta de los cambios producidos desde el inicio de la Legislatura.

Rajoy ha dejado la vida política con un patrimonio inmobiliario que no ha crecido apenas desde finales de los años 90, con un total de cinco inmuebles repartidos por Madrid, Pontevedra y Gran Canaria, a lo que suma 33,622 euros en cuentas corrientes y casi 1 millón en diversos activos de ahorro.

Rajoy declara su sueldo de presidente del gobierno de 79,756 euros netos en el 2017, y el pago de 27,217 en concepto de IRPF.

Posee, además de su casa habitual en Madrid, también en régimen de gananciales, un departamento con plaza de garaje y una oficina en Pontevedra y otro departamento en Madrid, adquiridos todos ellos entre 1987 y 1998, y sin hipotecas.

En la declaración de bienes de Rajoy destaca el casi millón de euros en varios activos de ahorro e inversión. Los alquileres de algunas de sus propiedades le reportaron unos ingresos declarados de 20,214 euros el año pasado, además de los 5,663 euros por dividendos de acciones, y los 2,358 recibidos por la venta de fondos de inversión o derechos de suscripción.

El patrimonio de Pablo Casado

Patrimonio más modesto tiene su sucesor en la presidencia del PP, Pablo Casado, que sólo cuenta con un inmueble en propiedad, su vivienda particular en Madrid, comprada a 50% en abril del 2015 y para la que pidió un préstamo hipotecario de 280,000 euros.

Casado no declara tener coche, pero sí 19,283 euros en acciones cotizadas y una cuenta corriente con 18,926 euros, activos que le reportaron un rendimiento de 566 euros.

El sucesor de Mariano Rajoy recibió de su partido 24,885 euros y percibió otro 4,740 euros por impartir cursos, ponencias o seminarios internacionales.