Buenos Aires. Las diez bolsas que simulaban envolver cadáveres, colgadas de las rejas de la Casa Rosada el día de ayer 28 de febrero, durante la marcha #27F (efeméride que recuerda el primer día que se iza la bandera argentina) para protestar por las irregularidades en el plan de vacunación contra el coronavirus, particularmente por el caso conocido como “vacunación VIP”, ocasionaron el repudio del presidente Alberto Fernández y de muchos dirigentes oficialistas e incluso opositores, como Martín Lousteau.

"La forma de manifestarse en democracia no puede ser exhibir frente a la Casa Rosada bolsas mortuorias con nombres de dirigentes políticos", expresó el jefe de Estado a través de Twitter, donde publicó las fotos de las bolsas mortuorias.

En el mismo sentido, agregó: "Esta acción lamentable solo demuestra cómo muchos opositores conciben la República. No callemos ante semejante acto de barbarie".

Sobre las bolsas había un mensaje que entre otras palabras decía: "estaba esperando la vacuna, pero se la aplicó" y luego sumaba diez nombres, dispuestos en cada una de las "bolsas de cadáveres": los amigos de Alberto que fueron vacunados: el hijo de Moyano, la familia Duhalde, los suegros de Massa, la mujer de Zannini, el sobrino de Ginés, Daniel Scioli, Martín Guzmán, los pibes de La Cámpora y Estela de Carlotto.