El lunes, el Departamento de Defensa propuso disminuir el presupuesto para el Ejército a la mínima cantidad desde hace 74 años. El anteproyecto, hecho por el secretario de Defensa, Chuck Hagel, refleja que el Pentágono está dispuesto a hacer recortes de personal con el fin de hacer fuertes inversiones en tecnología.

El desarrollo y la proliferación de tecnologías militares más avanzadas de otras naciones significa que estamos entrando a una era donde el dominio estadounidense en los mares, cielos y espacio ya no puede darse por sentado , comentó Hagel durante una conferencia de prensa.

El Congreso aprobó un presupuesto que autorizaba al Departamento de Defensa cerca de 1 trillón de dólares durante los próximos dos años, suma que se encuentra por debajo de lo que había solicitado la administración de Obama; sin embargo, le da al Pentágono un respiro en los gastos automáticos debido al mecanismo conocido como secuestro.

La parte más sorprendente del plan es reducir el sector activo del Ejército a entre 440,000 y 450,000 soldados, de una plantilla de 570,000 oficiales, por lo que en el 2016 la cifra de las Fuerzas Armadas podría ser menor de 420,000.

En el nuevo plan, el Pentágono también estaría obligado a eliminar su flota de aviones de guerra A-10 Thunderbolt II, con lo que se ahorrarían 3.5 billones de dólares durante los próximos cinco años; además, insta a la inversión en planes de seguro médico que beneficien al Departamento.