El Cairo. Equipos de búsqueda y rescate de varias naciones navegaron por el mar Mediterráneo en busca de señales del avión desaparecido de EgyptAir que, se presume, se estrelló con 66 personas a bordo.

Poco antes de que el vuelo con destino a El Cairo aterrizara, hizo un viraje brusco y cayó abruptamente antes de desaparecer del radar y sumergirse en aguas entre Grecia y Egipto, lo que ha provocado preocupaciones de terrorismo.

No hay indicios de sobrevivientes

El Airbus A320 que efectuaba el vuelo 804 de EgyptAir con 56 pasajeros y 10 miembros de la tripulación cayó en el mar a la mitad del trayecto entre la isla griega de Creta y la costa de Egipto, a unos 281 kilómetros del litoral, después de que despegara del aeropuerto Charles de Gaulle, Francia, refirieron las autoridades.

El ministro de Defensa griego, Panos Kammenos, afirmó que el avión efectuó giros bruscos y repentinamente perdió altura poco antes de desaparecer del radar alrededor de las 2:45 de la mañana, hora de El Cairo.

Kammenos dijo que el avión viró 90 grados a la izquierda, después giró 360 grados hacia la derecha y descendió desde 11,200 metros (38,000 pies) a 4,500 metros (15,000 pies). Desapareció cuando se encontraba a unos 3,000 metros (10,000 pies), agregó. No había informes de mal tiempo a la hora de la caída del avión.

Personal egipcio y griego a bordo de barcos y aviones peinaron durante el día la zona donde presumiblemente cayó el aparato en busca de restos de la aeronave.

Sin embargo, para cuando llegó la noche, el personal de búsqueda no había localizado ningún resto de la aeronave. Las autoridades rechazaron en un momento las versiones de que se habían avistado chalecos salvavidas y otros materiales que flotaban en el mar.

El ministro de Aviación Civil egipcio, Sherif Fathi, advirtió que el desastre continuaba en investigación, pero refirió que la posibilidad de que se haya tratado de un ataque terrorista es mayor a la de una falla técnica .

Alexander Bortnikov, jefe de la principal agencia interna de seguridad de Rusia, fue más lejos cuando afirmó que lo más probable es que se haya tratado de un ataque terrorista .

Ninguna organización armada se adjudicó de momento el derribo del avión.

Si se trató de un acto de terrorismo, sería el segundo que causa numerosos muertos en el sector aeronáutico de Egipto en siete meses.

En octubre pasado, un avión ruso que despegó de una localidad turística egipcia en el mar Rojo cayó en el Sinaí; perecieron sus 224 ocupantes.

Rusia refirió entonces que el aparato fue derribado con el estallido de una bomba en tanto que una rama del grupo Estado Islámico se responsabilizó de esa tragedia.

El desastre del jueves también suscita interrogantes sobre la seguridad en el aeropuerto De Gaulle, en momentos en que Europa occidental se encuentra en un nivel alto de alerta tras los sangrientos ataques de extremistas islámicos en París, y en el aeropuerto y metro de Bruselas, en los últimos seis meses.

Horas antes el presidente de Francia, François Hollande, confirmó el jueves que un vuelo de EgyptAir se había estrellado y externó que no se ha descartado ni destacado ninguna hipótesis, y se barajan tanto un accidente como un atentado terrorista.

Cuando tengamos la verdad, tendremos que sacar todas las conclusiones , indicó Hollande.

En este momento, debemos dar prioridad a la solidaridad hacia las familias de las víctimas, dijo el presidente en declaraciones en el Palacio del Elíseo.

El ministro francés del exterior, Jean-Marc Ayraultk, dijo que la seguridad en el aeropuerto fue reforzada considerablemente antes de la tragedia de este jueves, debido en particular a la próxima realización de la Eurocopa de futbol en Francia.

El curso errático del avión suscitó diversas conjeturas sobre lo sucedido: una falla mecánica o estructural catastrófica, el estallido de una bomba o una lucha física en la cabina con un secuestrador por el control de la aeronave.

Agentes de seguridad egipcios dijeron que investigaban a los pasajeros para determinar si alguno tenía vínculos con extremistas.