Donald Trump propuso a Rex Tillerson para que lo acompañe en su gabinete en el cargo de Secretario de Estado y la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense aprobó el pasado lunes 23 de enero la nominación del empresario, una decisión que casi deja asegurado la nominación por el pleno de la cámara alta, aunque la nominación no fue sencilla y al final de aprobó por un margen muy estrecho.

Durante la audiencia del pasado lunes, todos los demócratas que conforman la comisión votaron en contra de la nominación, mientras que al final el republicano Marco Rubio tuvo el voto decisivo frente a un panel de republicanos volcado a aceptar la propuesta de Trump. El argumento demócrata giraba en torno a la preocupación de que Tillerson continúe viendo el mundo a través de la perspectiva de un ejecutivo corporativo y no como jefe de la diplomacia de Estados Unidos.

NOTICIA: Marco Rubio despeja el camino a Tillerson

El senador demócrata, Ben Cardin, se mostró preocupado porque Tillerson "se expresó de forma equívoca" durante su audiencia respecto a preguntas sobre derechos humanos, sociedad civil y libertades religiosas y de prensa, y dio prioridad reiteradamente a "estrechos intereses comerciales".

Sin haber tomado la dirección del cargo aún, Tillerson ya ha preocupado por sus declaraciones sobre impedir el acceso de China a las islas artificiales que creadas en el Mar del Sur de China, una declaración que el país asiático respondió afirmando que en ese caso, podría haber enfrentamientos militares.

La nominación de Rex Tillerson, ex CEO de la petrolera Exxon, fue ampliamente criticada por dos influyentes senadores republicanos, Marco Rubio y John McCain, que habían expresado serias dudas sobre las calificaciones de Tillerson para el cargo, en especial su larga y estrecha relación con Rusia y su presidente, Vladimir Putin además de que carece de experiencia en cargos públicos.

NOTICIA: 5 formas en las que el 2016 definió el futuro

Tras la aprobación republicana, un acérrimo crítico de Trump durante la campaña presidencial, el empresario tecnológico, Elon Musk, aplaudió la decisión del panel del Senado estadounidense. Musk es conocido por ser un férreo ecologista que unos días antes de que se celebraran las elecciones de Estados Unidos el pasado 8 de noviembre, dijo que Trump no era el hombre indicado para el puesto y volcó su apoyo a las propuestas ambientales de Hillary Clinton.

Tras la victoria en las elecciones, el equipo de Donald Trump fue nombrado asesor del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. Pese a la marcada afinidad de Musk por mejorar el medio ambiente y sus críticas a la personalidad del mandatario.

En el pasado, Tillerson ha reconocido que el cambio climático es un problema; sin embargo, ha habido acusaciones de que ocultó la investigación sobre el cambio climático a sus accionistas. Y las personalidades de Trump y Musk parecen incompatibles. Entonces, ¿por qué Musk celebraría la casi confirmación de Tillerson al gabinete de Trump?

El sitio web de tecnología, Gizmodo entrevistó al empresario vía mensajes directos de Twitter, para tratar de entender el cambio de postura frente a las decisiones del mandatario.

En la entrevista Musk dio su voto de confianza al proyecto de Trump y al trabajo de Tillerson hacia un avance de Estados Unidos, debido a su experiencia como director ejecutivo de Exxon, pero sobre todo porque Tillerson ha apoyado públicamente un impuesto al carbono. No hay mejor persona para convertir eso en una realidad que Tillerson dijo Musk en la entrevista para Gizmodo y destacó que esa externalidad sin precio debe ser tasada . Refiriéndose a que si bien no hay manera de reducir a cero la emisión de CO2, Musk aceptó que el gravar la producción podría a acercar al mercado a una disminución significativa.

En ese sentido la apreciación de Musk sobre la posición de Tillerson con respecto a la emisión de carbono podría ofrecer un contrapeso a las políticas radicales de Trump sobre negar en lo absoluto el sobre calentamiento global y el cambio climático por efecto de la actividad humana. Mientras estuvo al frente de Exxon apoyó el impuesto al carbono y dejó un legado de apoyo al American Enterprise Institute, mientras estuvo al frente de Exxon.

En la entrevista, Musk descartó que CO2 se considere como contaminación, aunque durante la administración de Barack Obama sí fue catalogado como tal, en la búsqueda por gravar las emisiones de carbono. Uno de los avances de la administración de Obama que Trump quiere eliminar.

NOTICIA: ¿Aún puede considerarse EU como una democracia plena?

Musk aceptó durante la entrevista que para lograr tasar las emisiones de carbono se podrían eliminar otros impuestos, pero dijo que se deben buscar impuestos en las cosas que la ciencia dice que probablemente son malas para nosotros .

Musk apoyó la necesidad de diferentes voces que tengan acceso a los oídos de Trump y así evitar una confrontación directa por estos temas con el magnate de los bienes raíces, porque como apuntó Musk en la entrevista con Gizmodo, no es la forma correcta de presionar al mandatario.

rarl