Ciudad de México. Tras la breve reunión entre el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, internacionalistas destacaron que la vista del funcionario de Estados Unidos fue un control de verificación sobre el tema migratorio, más allá de arrojar resultados y lograr acuerdos concretos en otros temas.

En el encuentro bilateral se concluyó que ante los avances de México para reducir la migración, como parte de su compromiso contra la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, no se abrirá la posibilidad de llegar a un eventual acuerdo de tercer país seguro.

También se hizo un compromiso de cooperación conjunto para controlar el número de armas provenientes de Estados Unidos, y se planteó la conformación de un grupo binacional para la recuperación por parte del Estado de los activos de la organización criminal que dirigió Joaquín Guzmán Loera.

Sergio Escamilla, analista internacional, considera que Estados Unidos sólo está interesado en las cifras y estadísticas políticamente visibles en lo que respecta al freno de la llegada de migrantes a su país, como parte de una de las grandes promesas de campaña, por lo que está presionando para que el gobierno mexicano acepte ser tercer país seguro, lo mismo que busca con Guatemala.

Armas, como ficha de negociación

“Fue una visita muy breve y apresurada, pero con el resultado de que México está respondiendo con la reducción de 36.2% del flujo migratorio, y, aunque Pompeo no venía a tratar el tema del flujo de armas, México lo puso sobre la mesa. Puede ser el buen inicio de una contramedida que México pondría como condición en un momento dado para poder colaborar con Estados Unidos en la frontera y otros asuntos secundarios. Eso es positivo”, aseguró.

A pesar de que el canciller Ebrard ha reiterado que sería importante que el gobierno estadounidense se sume al Plan de Desarrollo Integral para México y Centroamérica, Adolfo Laborde, profesor e investigador en la Universidad Anáhuac, consideró que Estados Unidos no da muestras claras de que quiera aportar fondos a dicha propuesta.

“No hay ninguna declaración sobre posibles flujos presupuestales para atender esta promesa de México a El Salvador, Honduras y Guatemala. Solamente se felicitó a México porque ha hecho un buen trabajo en el cumplimiento del tema de reducción de flujos migratorios. Se nos dio una palomita, pero no se dice más”, opinó Laborde.

El académico agregó que Pompeo vino a reiterar que independientemente de que se han logrado avances en materia migratoria quedan 45 días, aunque eso da certidumbre al canciller: “Estamos en observación y me parece que Pompeo reitera que México debe seguir en este camino de una política migratoria restrictiva, en donde se están echado mano de otros recursos como la Guardia Nacional y, paralelamente a ello, hay otros temas que ya habrá tiempo para plantearlos”.

Regresa la amenaza de la construcción del muro

Trump tenía varios meses sin mencionar la construcción del muro. Ayer lo hizo.

El momento ya es electoral. Al parecer regresará con la promesa que hizo hace cuatro años y que, a la postre, se convertiría en el eje transversal de su campaña. Ayer dijo que se está construyendo un muro de 9 metros de altura.