São Paulo. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, agradeció a Brasil, por recibir a los venezolanos que migran por la crisis en su país, pero advirtió a los centroamericanos que huyen de la violencia en sus países, que no intenten entrar a Estados Unidos sin autorización.

Pence anunció que Estados Unidos proporcionará cerca de 10 millones de dólares adicionales para apoyar a los migrantes venezolanos, además de 1.2 millones de dólares que se destinarán a Brasil, pero exhortó a los centroamericanos a que construyan “sus vidas en sus países de origen”.

Al dirigirse a la prensa luego de su reunión con el presidente brasileño Michel Temer, Pence dijo que tenía un mensaje “directo del corazón” para los centroamericanos. “Si no pueden venir legalmente, no vengan”.

Migración de Guatemala

El vicepresidente estadounidense abordará el jueves en Guatemala la encrespada situación migratoria, con el mandatario local, Jimmy Morales, y los gobernantes de Honduras, Juan Orlando Hernández y Salvador Sánchez Cerén de El Salvador, escribió en su cuenta de Twitter la canciller guatemalteca, Sandra Jovel.

Mike Pence también dará seguimiento al apoyo que su gobierno ha dado a los afectados por la erupción del volcán de Fuego el pasado 3 de junio, que sepultó una aldea y ha dejado 112 muertos, 197 desaparecidos y más de 3,500 refugiados en el sur de Guatemala.

La visita se dará en un momento de tensión por la política estadounidense de “tolerancia cero” con los emigrantes indocumentados que ingresan a ese país y que separaba a los núcleos familiares de quienes llegan a la frontera que fue puesta en suspenso por el presidente Donald Trump.

Guatemala acusó a Estados Unidos de violar los derechos humanos de los emigrantes al revelarse esa práctica, que provocó una ola de rechazo internacional. Al menos 465 niños guatemaltecos figuran entre los 2.342 menores que fueron separados de sus familias tras ingresar clandestinamente al país norteamericano, del 5 de mayo al 9 de junio pasados, de acuerdo con datos oficiales de EU.