El candidato a la presidencia de Perú, Pedro Castillo, pidió el viernes a sus seguidores "mantenerse en alerta" mientras crecen las disputas legales sobre el recuento de votos que hasta ahora le dan una estrecha ventaja, en medio de las tensiones ante los comicios presidenciales más polarizados del país de los últimos años.

Con el 99.6% de los votos contabilizados y sólo un puñado de papeletas impugnadas por añadir, Castillo tenía el 50.17% de los votos, unos 60,000 sufragios por delante de la derechista Keiko Fujimori, que ha acusado fraude, pero con pocas pruebas.

Castillo, un maestro de escuela primaria que se ha ganado el apoyo de los peruanos rurales más pobres, expresó su preocupación sobre planes de la oposición para anular votos y pidió claridad al organismo electoral sobre el proceso.

"Llamamos al pueblo peruano a mantenerse alerta", dijo el líder de izquierda en un mensaje por Twitter.

Los comentarios subrayaron las crecientes tensiones en la nación rica en cobre que ha estado en ascuas desde la votación del domingo, con manifestaciones en las calles de simpatizantes de ambos candidatos pidiendo celeridad en el proceso.

Vladimir Cerrón, jefe del partido marxista-leninista de Castillo llamado Perú Libre, fue aún más estridente, diciendo en Twitter que "El pueblo debe levantarse" en defensa del voto.

Cerrón, un cirujano formado en Cuba, es un exgobernador regional que no pudo postularse a la presidencia ya que ha sido condenado en el pasado por motivos de corrupción, y es visto como una influencia potencial más radical sobre Castillo.

La autoridad electoral aún no ha confirmado la victoria, pero varios observadores y algunos líderes regionales de izquierda, incluidos los de Argentina y Bolivia, han proclamado a Castillo como vencedor de las elecciones.

"Diversos presidentes del mundo saludan la victoria de Pedro Castillo, es decir, tiene una sólida legitimidad internacional", escribió en Twitter Cerrón.

La cancillería peruana ha rechazado las expresiones de los presidentes de la región que han saludado a Castillo, y ha enviado notas de protestas a los respectivos países que se han manifestado antes de conocerse los resultados oficiales.

Esperar hasta el final

Fujimori, en tanto, aún no ha reconocido la derrota en las elecciones, a falta de menos de 100,000 votos por contar, y sus partidarios han convocado protestas contra el resultado.

La hija del expresidente encarcelado Alberto Fujimori, se ha redoblado en acusaciones infundadas de fraude, y miembros de su partido han dicho que no cederán hasta que se cuenten todos los votos y se resuelvan las apelaciones, lo que aún podría llevar días.

El propio Castillo tampoco ha llegado a proclamarse él mismo como ganador, aunque dijo a principios de esta semana que el partido le había asegurado que sería el triunfador.

La elección ha dividido a los peruanos, con ciudadanos de mayores ingresos que apoyan a Fujimori mientras que los de bajos ingresos respaldan a Castillo, incluso en regiones mineras clave del segundo productor mundial de cobre.

Castillo no era miembro del partido Perú Libre antes de su carrera presidencial. Aún no está claro si adoptaría un postura de extrema izquierda para la economía si llega al poder.

En los últimos días ha contratado a Pedro Francke, un moderado economista de izquierda como su asesor, que ha buscado fomentar un tono favorable al mercado.

rrg