El presidente estadounidense Barack Obama dio su último discurso sobre el Estado de la Unión, donde, considerándose a sí mismo como un ex presidente, lanzó una advertencia no muy sutil sobre que el país no debe elegir a Donald Trump como su sucesor.

En su alocución ante ambas cámaras del Congreso, Obama lanzó un llamado implícito a mantener a los demócratas en la Casa Blanca por un tercer mandato consecutivo y refiriéndose a los precandidatos republicanos advirtió sobre voces que nos llamarán a volver a ser tribus, a culpar a ciudadanos que no lucen como nosotros o rezan como nosotros o votan como nosotros o tienen el mismo origen .

Durante su discurso, Obama parecía estar ya pensando en lo que iba a dejar en su mandato y tratando de equilibrar la confianza sobre sus logros, Obama reconoció que muchos de los estadounidenses no se sentían tan bien acerca de cómo manejó su mandato.

Anteriormente, durante su discurso, Obama dijo que uno de los pocos remordimientos de su Presidencia fue que la política estadounidense se había vuelto más dividida y resentida.

Es uno de los pocos pesares de mi Presidencia, que el rencor y la desconfianza entre las partes ha empeorado en lugar de mejorar , dijo Obama.

En el mismo discurso, Obama aprovechó su momento de atención nacional para reprender a al menos dos de los republicanos que buscan ser su remplazo, aunque nunca por su nombre.

Parecía estar hablando de Ted Cruz, el cual había hecho un llamado para bombardear al Estado Islámico en Siria. Obama dijo: Nuestra respuesta tiene que ser algo más que palabras duras o llamados a bombardear civiles. Eso puede funcionar en la televisión, pero no pasa en un escenario mundial .

Y, en varios momentos, Obama parecía estar hablando de Trump, el principal candidato del Partido Republicano. Cuando los políticos insultan a los musulmanes (...), eso no nos hace más seguros , dijo Obama, al parecer haciendo referencia a la llamada de Trump para prohibir la entrada de los musulmanes al país.

En este discurso, Obama parecía más suelto y más conversacional que en su discurso sobre el Estado de la Unión anterior. En un momento, hasta improvisó con una oferta para los candidatos presidenciales. Después volvió al tema de los precios de la gasolina, objeto de muchos ataques anteriores de los republicanos. Bajo 2 dólares el galón no es malo , dijo Obama.

También aprovechó el momento para tranquilizar a los estadounidenses -o por lo menos tratar de hacerlo- sobre que las preocupaciones planteadas de la economía y la seguridad nacional eran exageradas. Estados Unidos de América, en este momento, tiene la economía más fuerte y más duradera en el mundo , dijo.

Pide atención en la política exterior

La política exterior estadounidense debe concentrarse en América Central y otras partes del planeta que serán inestables durante décadas, dijo Obama.

El mandatario afirmó que la prioridad debe ser la amenaza que representan ISIL y al-Qaeda, pero no puede parar allí. Aun sin ISIL, la inestabilidad continuará durante décadas en el Medio Oriente, Afganistán, Pakistán, partes de América Central, Africa y Asia .

Algunos de esos lugares pueden convertirse en refugios para nuevos grupos terroristas; otros caerán víctimas de un conflicto étnico o hambruna, generando la próxima oleada de refugiados , indicó. El mundo nos mirará para que ayudemos a resolver estos problemas, y nuestra respuesta necesita ser más que hablar fuerte o pedir bombardeos masivos a civiles .