Roswell. Las autoridades manifestaron ayer que el niño de 12 años que abrió fuego en un gimnasio de una escuela secundaria en Nuevo México le advirtió a algunos estudiantes que se alejaran de él justo antes del ataque.

El jefe de la Policía estatal, Pete Kassetas, comentó que el ataque fue planeado de antemano. Sin embargo, abundó que parece que las víctimas del menor, un niño de 11 años y una niña de 13 años de edad, fueron elegidas al azar.

Ayer, durante una conferencia de prensa, Kassetas se negó a especular sobre un motivo o decir cuándo se presentarían cargos. No obstante, expuso que el niño atacante obtuvo la escopeta de la casa de su familia y cargó consigo tres rondas de municiones.

Las autoridades anunciaron que el niño que recibió un disparo en la cara y el cuello permanece en estado crítico en el University Medical Center de Lubbock, Texas. La niña está en condición satisfactoria.