El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó el proyecto palestino destinado a que la ONU fije una fecha tope para poner fin a la ocupación israelí.

"No aceptamos las tentativas tendientes a imponernos medidas unilaterales en un plazo determinado, mientras el islamismo radical se propaga en el mundo", dijo Netanyahu en declaraciones difundidas por la radio militar israelí antes de viajar a Italia.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reunió en Roma durante tres horas con el secretario de Estado norteamericano John Kerry, tras rechazar el proyecto de resolución presentado por los palestinos ante Naciones Unidas.

"No aceptamos las tentativas tendientes a imponernos medidas unilaterales en un plazo determinado, mientras el islamismo radical se propaga en el mundo", dijo Netanyahu en declaraciones difundidas por la radio militar israelí antes de viajar a Italia.

Los palestinos indicaron la víspera que tienen la intención de presentar el miércoles 17 de diciembre el borrador de un texto que instauraría un plazo de dos años para poner fin a varias décadas de ocupación israelí en sus tierras.

La diplomacia francesa lleva a cabo desde hace varias semanas consultas con Londres y Berlín, así como con Washington y Ammán, para intentar consensuar un texto que cuente con el apoyo de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.

Este texto instaría a la rápida reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos con base a una serie de grandes líneas como la coexistencia pacífica de Israel y de un Estado palestino, pero sin fijar una fecha para la retirada de los territorios ocupados.

"En el contexto de ausencia de un proceso de paz, que alimenta las tensiones en el terreno, es imperativo avanzar rápidamente en un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", afirmó el lunes el portavoz de la cancillería francesa. París busca también impedir que Washington gestione este asunto, según fuentes diplomáticas.

Estados Unidos todavía no ha decidido si apoyará o impondrá su veto a esta iniciativa europea, indicaron responsables americanos a los periodistas que acompañan a Kerry.

Francia intentaría conseguir un compromiso de los palestinos, quienes se muestran divididos entre aquellos que quieren ir más rápido y los que se muestran más constructivos, según fuentes diplomáticas.

El veto estadounidense al proyecto defendido por los palestinos parece de hecho inevitable en la medida en que Washington se opone a cualquier medida unilateral por parte de los palestinos de cara a obtener de Naciones Unidas el reconocimiento de un Estado. Estados Unidos considerá que este debe ser el resultado de las negociaciones de paz.

En este sentido, un responsable del Departamento de Estado aseguró que "imponer un límite de dos años" no es la manera de abordar "una muy complicada negociación".

Netanyahu ya había descartado categóricamente el domingo la idea de una retirada de Cisjordania y de Jerusalén Este antes de dos años.

"Nos enfrentamos a la posibilidad de un ataque diplomático, dicho de otra manera, a un intento de imponernos a través de decisiones de la ONU una retirada a las líneas fronterizas de 1967 en un plazo de dos años", afirmó Netanyahu.

Esta retirada "llevaría a los islamistas extremistas a las afueras de Tel Aviv y al corazón de Jerusalén", advirtió el primer ministro. "No lo permitiremos. Lo rechazamos firmemente y de manera responsable", aseguró.

El secretario de Estado norteamericano multiplica actualmente sus reuniones en Europa para intentar relanzar el proceso de paz, asunto que abordó el domingo por la noche con su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

Antes de viajar a Londres, donde se reunirá con el jefe de los negociadores palestinos, Saeb Erakat, y con el secretario general de la Liga Arabe, Nabil el Arabi, Kerry se reunirá a última hora del lunes en París con sus homólogos francés, inglés y alemán, así como con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.