El Cairo. Los partidarios y opositores del presidente egipcio, Mohamed Morsi, corearon una competencia de consignas ayer por la tarde, mientras marchaban hacia puntos separados cerca del Palacio Presidencial, donde el ejército -recién facultado para hacer arrestos civiles- había levantado barreras y hacía guardia.

Algunos de los primeros manifestantes anti Morsi se subieron encima de las barreras de hormigón y trataron de desmantelar algunas partes metálicas de la barricada para llegar al palacio. Varios cientos se habían reunido en el lugar cerca del mediodía.

Los partidarios del presidente, por su parte, se dirigieron hacia la Plaza Rabaa al-Adawiya, a unos 20 minutos a pie de distancia.

¡Sí, sí, me encanta Morsi! ¡Pregunten por la sharia [la ley islámica], no tengan miedo! , cantaban al mismo tiempo que agitaban la bandera verde de la hermandad musulmana junto con la bandera egipcia.

Las demostraciones se centraron en el controvertido proyecto de constitución, respaldado por Morsi, sobre el que los egipcios tienen previsto votar este sábado.

Los partidarios de Morsi, pertenecientes a la hermandad musulmana, y otros grupos islamistas están a favor del documento, que fue elaborado por un comité dominado por los islamistas.

Los opositores de Morsi -una coalición diversa de liberales, secularistas y partidarios del derrocado líder egipcio Hosni Mubarak- quieren desechar el proyecto y volver a crearlo.

Ayer, el jefe de un poderoso grupo de jueces afirmó que 90% de los miembros del grupo se negaría a supervisar el referéndum, al que consideran ilegítimo.

La asociación, llamada Club del Juez, está adherida a los leales al viejo régimen. Incluso, ya había condenado a Morsi por su decreto del 22 de noviembre, ya anulado, en el que se otorgaba amplios poderes.

Es poco probable que el bloqueo de los jueces derribe el referéndum, incluso cuando otros miembros del poder judicial han dicho que están dispuestos a supervisar la votación.

En la calle, cerca de la marcha en favor del gobierno, un hombre vendía copias del proyecto de constitución por menos de 1 dólar cada una.

Un partidario de Morsi aseguró que los manifestantes pro-gubernamentales fueron instruidos para evitar cualquier enfrentamiento y que pretendían seguir esa orden.

La violencia entre ambas partes, la semana pasada, dejó ocho muertos. Días después, Morsi autorizó a los militares egipcios vigilar las calles y proteger a las instituciones del Estado hasta que se organice el referéndum y los resultados sean contados.

Las manifestaciones de ayer contra el gobierno implicaron al menos seis marchas diferentes, todas debían converger frente al Palacio Presidencial.

¡Morsi, mañana, igual que Mubarak! gritaron algunos de los manifestantes antigubernamentales.