Beirut. Este miércoles, las tropas de Siria emboscaron y mataron al menos a 150 rebeldes en el Este de Damasco, en uno de los ataques más letales en contra de la oposición, de acuerdo con medios estatales y activistas de derechos humanos. El ataque ocurrió en un área cercana a la ciudad de Oteibah, que es utilizada por los rebeldes para transportar armas y suministros desde la frontera con Jordania.

La agencia de noticias SANA informó que los hombres intentaban entrar a los suburbios de Damasco como refuerzos de los rebeldes que luchan en contra del gobierno sirio en las montañas del noroeste de la ciudad; indicó que el número de víctimas asciende a 175 y todas se identificaron como terroristas que pertenecieron a Al-Qaeda.

El Observatorio de Siria para los Derechos Humanos refirió que el Ejército sirio fue asistido en la emboscada por simpatizantes del Hezbollah, cuya contribución ha ayudado al gobierno a cambiar el rumbo de la guerra en los últimos años.

Esta emboscada fue otro revés para los rebeldes, en un momento en el que muchas de las ciudades que controlan están rindiéndose después de soportar meses en estado de sitio. Los rebeldes también se enfrentan a una nueva ofensiva del gobierno en contra de la ciudad de Yabroud, que es clave en el acceso a suministros y armas de Líbano.