El islamista Mohamed Morsi prestó juramento hoy como el primer presidente civil electo en Egipto tras la caída del exmandatario Hosni Mubarak, en una ceremonia en El Cairo.

Morsi juró ante los miembros del Tribunal Supremo Constitucional en lugar del Parlamento, el cual fue disuelto por el mismo tribunal días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

"Juro a Dios preservar fielmente el orden republicano, respetar la Constitución y la ley, cuidar los intereses del pueblo de manera integral y mantener la independencia y la seguridad de la nación", aseguró Morsi, miembro de la Hermandad Musulmana.

El ahora presidente enfrenta un difícil reto para gobernar, ya que el Tribunal Supremo Constitucional y la Junta Militar, que asumió el control del país tras la caída de Mubarak, acotaron sus facultades.

Después del juramento, que fue transmitido en vivo por todos los medios de comunicación estatales, Morsi afirmó que un gobierno civil y un Estado constitucional "nacieron hoy", de acuerdo con reportes del diario local Egypt Independent.

La ceremonia tuvo lugar en un edificio ubicado justo al costado del hospital donde el ex presidente Mubarak, sentenciado a cadena perpetua por la muerte de más de 800 personas opuestas a su gobierno, recibe atención médica debido a su deteriorado estado de salud.

Más tarde, en un discurso en la Universidad de El Cairo, Morsi prometió restaurar el Parlamento disuelto por el Tribunal Supremo, en el cual la Hermandad Musulmana tenía la mayoría, y afirmó que el ejército debe respetar la voluntad del pueblo.

"Las instituciones elegidas volverán a cumplir con sus funciones. Y la fuerza militar se dedicará a la tarea de proteger al país", dijo a sus interlocutores, entre los cuales se encontraba el líder de los militares, mariscal Hussein Tantawi.

Luego aseguró que él será un "servidor del pueblo" en un "Estado democrático, moderno y constitucional".

En el ámbito internacional, Morsi afirmó que Egipto apoyará a los palestinos hasta que recuperen sus derechos, llamó a poner fin al derramamiento de sangre en Siria y reiteró que El Cairo respetará sus tratados con la comunidad internacional.