El Cairo. El Fiscal General de Egipto desafió la orden de su Presidente de dimitir para calmar la ira pública por sentencias que absolvieron a agentes en un caso de brutalidad en contra de manifestantes durante el levantamiento del año pasado, que terminara con el régimen de Hosni Mubarak.

Los críticos se lanzaron en contra del presidente Mohamed Morsi por excederse en su mandato.

La agencia oficial de noticias de Egipto citó a Abdel-Meguid Mahmoud al decir que va a permanecer en su puesto. Su breve declaración se produjo horas después de que Morsi le ordenara abandonar su cargo de Fiscal General y convertirse en Embajador ante el Vaticano.

En un comentario al sitio web de noticias El Séptimo Día, Mahmoud indicó: Estoy molesto por la orden de Morsi.

La ley egipcia protege al Fiscal General de ser destituido por el Presidente, un club de jueces llamó a una reunión de emergencia para protestar por el decreto de Morsi, que ellos ven como un duro golpe en contra del poder judicial.

Ahmed el-Zind, líder de la poderosa asociación de jueces, afirmó que éstos no se someterán a la decisión de Morsi.

Esto es una farsa. No vamos a ceder , aseguró, y agregó que la era de los tiranos ha terminado .

No fue posible contactar a los portavoces de la Presidencia para comentar sobre la negativa de Mahmoud a renunciar. Informes no confirmados sugieren que el ministro de Justicia, Ahmed Mecci, presentó su dimisión.

Aunque la decisión de Morsi tuvo considerable apoyo público, fue similar a su movimiento para restaurar el Parlamento, dominado por los islamistas, disuelto por violaciones a la ley electoral, a pesar de un decreto del Tribunal Supremo Constitucional.