Libia. Estados Unidos retiró temporalmente sus fuerzas militares en Libia, tres días después de un nuevo estallido de violencia entre grupos armados rivales, mientras que fuerzas libias avanzan hacia la capital.

Militares estadounidenses han estado en Libia en años recientes para ayudar a las fuerzas locales a combatir a los extremistas del Estado Islámico y Al Qaeda, además de resguardar sedes diplomáticas.

El general del Cuerpo de Marines, Thomas Waldhauser, jefe del Comando de Estados Unidos en África, expresó a través de un comunicado el domingo que “las realidades de seguridad en Libia son cada vez más complejas e impredecibles (...) A pesar del ajuste seguiremos siendo ágiles en el apoyo de la estrategia estadounidense existente”. No detalló cuántos militares se iban, cuántos se quedaban o dónde se reubicarían.

Khalifa Haftar, líder del autoproclamado Ejército Nacional de Libia, lanzó la semana pasada una ofensiva en la capital Trípoli, sede del gobierno de Libia respaldado por Washington, lo que provocó nuevos enfrentamientos con milicias rivales.

Libia se ha visto afectada por los disturbios desde el levantamiento del 2011, que derrocó y terminó con la vida del dictador Muammar Gaddafi, y en los últimos años ha sido gobernada por autoridades rivales en el este y en Trípoli, cada una respaldada por varios grupos armados.

Escala violencia

La ofensiva ha dejado al menos 23 muertos en ambos bandos desde el jueves.

La misión de Naciones Unidas en Libia pidió un cese del fuego de dos horas el domingo en partes de Trípoli para evacuar a civiles y heridos ante los bombardeos por las partes en conflicto.