Washington. El secretario de Estado, Mike Pompeo, calificó los ataques contra la infraestructura petrolera saudí como un acto de guerra, y el presidente Trump ordenó un aumento sustancial de sanciones contra Irán.

En medio de crecientes tensiones en la región, Arabia Saudita presentó restos de armas de fabricación iraní supuestamente utilizadas en los ataques contra dos instalaciones petroleras clave.

Mientras tanto, Irán advirtió a Estados Unidos que tomaría represalias en caso de que sea atacado, revelaron agencias de noticias iraníes.

“¡Acabo de instruir al Secretario del Tesoro para que aumente sustancialmente las sanciones contra Irán!”, escribió Trump en un tuit matutino, sin dar a conocer más detalles.

Horas más tarde, comentó a periodistas que viajaban con él en California que “en las próximas 48 horas” dará a conocer sanciones “muy significativas”.

Cuando se le preguntó si también contempla un ataque militar, Trump dijo: “Veremos qué sucede. Tenemos muchas opciones que estamos considerando. Hay muchas opciones”.

Trump objetó cuando se le preguntó si estaba de acuerdo con Pompeo en que los ataques en Arabia Saudita constituían un acto de guerra.

“Me habló hace un rato y haremos un anuncio”, dijo Trump.

La reacción de Trump ocurría en el momento en que Pompeo llegaba a Arabia Saudita para reunirse con el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, en un encuentro que duró 40 minutos.

“La respuesta de Irán será rápida y fuerte, y puede incluir áreas mucho más amplias que las de los ataques” del fin de semana, informó la Agencia de Noticias Mehr en una nota oficial dada a conocer en la embajada de Irán en Suiza.

Desde hace tiempo se teme que las fuerzas iraníes en Líbano, Siria, Irak y otros lugares puedan atacar a las fuerzas estadounidenses en la región.

Enjambre de drones

El vocero saudita, el coronel Turki al Malki, dijo en la conferencia de prensa que 18 drones atacaron una refinería de petróleo en Abqaiq, en el este de Arabia Saudita. De manera adicional, siete misiles de crucero fueron disparados contra una instalación en Khurais, el sitio de uno de los campos petroleros más grandes del reino.

Tres de los misiles de crucero se quedaron cortos, agregó.

Los ataques fueron “indudablemente patrocinados por Irán” y no se originaron en Yemen, dijo Malki.

Trump dijo que “le gustaría evitar una guerra” y no señaló a Irán como culpable de los ataques.