Ciudad de México. El presidente Andrés Manuel López Obrador asumió que fue él quien dio la instrucción de dar asilo a Evo Morales, y agradeció a su gabinete por la operación política y diplomática. Sostuvo que esa decisión la hizo con apego a la Constitución.

El día de ayer fue un crucero de sucesos en torno a la crisis que vive Bolivia.

Desde Washington, la OEA debatió el tema y 14 países la realización de nuevas elecciones “lo más pronto posible”.

México no las pidió, pero a cambio alzó la voz en defensa del expresidente Morales. La embajadora Luz Elena Baños manifestó “que las presiones que Evo Morales recibió por parte de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del país configuran elementos de un escenario de golpe de Estado, lo que México rechaza categóricamente”. La representante mexicana ante el organismo lo criticó por su comportamiento durante la crisis: “No puedo dejar de expresar la sorpresa que causó a mi gobierno el hecho de que, frente a los graves acontecimientos que se precipitaron el domingo 10 de noviembre, y que sin duda constituyen un quebrantamiento del orden constitucional que sume a Bolivia en la incertidumbre, la Secretaría General de la OEA únicamente haya emitido un breve comunicado el día lunes”.

Presidenta interina

La senadora Jeanine Añez se proclamó presidenta interina de Bolivia en una sesión legislativa que no contaba con quorum de reglamento en ninguna de sus cámaras, alegando “la necesidad de crear un clima de paz social” en el país.

Añez, segunda vicepresidenta del Senado, se había autoproclamado momentos antes presidenta de la Cámara Alta, ante la ausencia de la titular del órgano y del primer vicepresidente, supuestamente asilados en la Embajada de México. Dijo que convocará elecciones lo más pronto.

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