Al día siguiente del paso de Mangkhut por Filipinas, las autoridades confirmaron la muerte de al menos 59 personas y buscan a una decena de desaparecidos, mientras los equipos de rescate logran acceder a áreas remotas azotadas por el que ya se considera el mayor tifón de la temporada.

Según los últimos datos recopilados por la Policía Nacional filipina, se confirmaron 59 fallecidos, 16 desaparecidos y 47 heridos a causa del tifón, bautizado Ompong en Filipinas.

La mayoría de estas muertes se produjeron a causa de deslizamientos de tierra en las zonas montañosas que recibieron las lluvias torrenciales y fuertes vientos que arrastró Mangkhut a su paso durante unas 10 horas por el norte de la isla de Luzón, en el extremo septentrional del país.

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, visitó las provincias afectadas de Cagayan e Ilocos, donde realizó una “inspección aérea” para evaluar los daños y se reunió con las autoridades regionales y nacionales para discutir el plan de respuesta al desastre.

“Comparto mis condolencias con quienes han perdido a sus seres queridos”, dijo el mandatario filipino en una comparecencia televisada en directo en la que aseguró que el gobierno está haciendo todo lo que está en sus manos para “volver a la normalidad lo antes posible”.

Más de 130,000 personas permanecían hoy todavía en los centros de evacuación habilitados por el gobierno y unos 15,000 se encontraban refugiados en viviendas más seguras de familiares, según los últimos datos ofrecidos por el Centro Nacional de Reducción de Desastres.

El paso del temporal, el peor que golpea Filipinas desde el supertifón Haiyan en el 2013, ha causado por el momento más de 250,000 damnificados de manera directa, según ese organismo oficial, aunque más de 5 millones de filipinos viven en las zonas que sufrieron el embate de Mangkhut.

Mangkhut azotó el sur de China y provocó dos muertes. Más de 2.4 millones de personas habían sido reubicadas en la provincia de Guangdong, en el sur, para el domingo por la tarde para huir del tifón y casi 50,000 barcos de pesca tuvieron que regresar a los puertos, informaron medios estatales.

Además, según informaciones de la agencia estatal Xinhua, al menos 213 personas resultaron heridas en la ciudad de Hong Kong, que ha estado todo el día bajo alerta máxima aunque ya ha reducido su gravedad de 10 a 8 (en una escala de 10).

Centenares de vuelos fueron cancelados. Todos los servicios de trenes de alta velocidad y algunos servicios de tren normales estaban suspendidos en las provincias de Guangdong y Hainan.