Washington. Paul Manafort, entonces director de la campaña de Donald Trump, se unió en algún momento con su adjunto Rick Gates, en un salón especial para fumar puros en Nueva York, llamado Grand Havana Room.

Un tercer personaje tenía una cita con ellos: un agente político ruso llamado Konstantin Kilimnik. El encuentro ocurrió el 2 de agosto del 2016.

La investigación que está llevando a cabo el fiscal especial Robert Mueller tiene documentada la mencionada reunión.

Uno de los temas que abordaron los tres fue un plan de paz para resolver la crisis en Ucrania. A Rusia le interesaba para que Estados Unidos desmantelara las sanciones impuestas por Obama.

Al grupo de Mueller le llamó la atención que los tres participantes de la reunión salieron separados y en diferentes puertas.

Dos semanas antes de la reunión, el tema sobre Rusia en la campaña se hizo visible cuando WikiLeaks publicó miles de correos electrónicos robados del Comité Nacional Demócrata.

“Rusia, si estás escuchando, espero que puedas encontrar los 30,000 correos electrónicos que faltan”, dijo Trump de manera burlona en una conferencia de prensa el 27 de julio.

Sobre el tema de la anexión de Crimea por parte de Rusia, Trump llegó a comentar: “Sabes, la gente de Crimea, por lo que he oído, preferiría estar con Rusia que donde estaban (en Ucrania)”, dijo en una entrevista con ABC News el 31 de julio.

La información sobre la reunión fue proporcionada por un agente estadounidense y la analiza Mueller.