En México, los periodistas son frecuentemente asesinados y en Venezuela, el gobierno ha llevado a algunos periodistas al exilio. Pero los defensores de la libertad de prensa dicen que ningún otro país en América Latina se está moviendo tan rápido y en tantos frentes para restringir a los medios de comunicación como Ecuador.

El presidente Rafael Correa, un economista de izquierda educado en EU que ha forjado estrechas alianzas con Cuba e Irán, ha presentado una demanda por difamación que podría llevar a la cárcel a los tres directores del periódico más grande del país y cerrar el rotativo de 90 años.

De acuerdo con grupos de libre expresión, el gobierno ha improvisado un marco de leyes y reformas constitucionales para limitar la independencia de la prensa.

La disputa cada vez más encarnizada entre los periodistas y Correa habría recibido poca atención fuera del país; sin embargo, Correa se ha convertido en un enemigo cada vez más abierto y activo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El Presidente se ha enfurecido particularmente por la labor de la defensora de la comisión de libertad de expresión, la abogada constitucionalista colombiana Catalina Botero. Su oficina ha documentado las agresiones de la administración de Correa contra los medios de comunicación y participó en una audiencia pública en Washington, en la que los periodistas ecuatorianos expusieron sus quejas.

Nos tratan igual que a las dictaduras. Estamos luchando, amigos, contra un poder inmenso , comentó Correa en una cumbre de líderes de América Latina en Venezuela.

Correa a menudo utiliza la radio para señalar a los reporteros como cómplices de los intereses de los poderosos y los menosprecia al referirse a ellos como corruptos , mentirosos , ignorantes y poco éticos , según una investigación realizada por Carlos Lauría, coordinador principal para las Américas del Comité para la Protección de Periodistas.