Centenares de libios entregaron sus armas el sábado en centros de recolección del ejército en Trípoli y Bengasi, la gran ciudad del este, tras una campaña llamando al desarme y al desmantelamiento de las milicias de excombatientes, indicaron periodistas de la AFP.

"Nos ha sorprendido la participación", declaró el coronel Husein Abdalá Jalifa en Trípoli, donde el organizador de la campaña, Ziad Hadia, afirmó a la AFP que más de 100 personas habían entregado "armas ligeras, medianas y pesadas, así como municiones que van desde balas hasta obuses de tanques".

"Hemos recibido tres misiles", añadió Hadia, asegurando que un hombre se había presentado también para proponer un tanque, que debe ser entregado a las fuerzas armadas en un lugar no precisado.

En Bengasi, el ejército recogió más de 200 armas, según un periodista de la AFP.

Esta colecta representa una ínfima parte de las armas saqueadas en masa de los arsenales durante la caída de Muammar Gaddafi en 2011, pero se trata de un paso adelante en un país donde la inseguridad lleva a los habitantes a protegerse a sí mismos.

"Para lograr la seguridad, debemos dar el primer paso", declaró Mustafá Abu Hmeid, un mecánico de 23 años que exhibía un fusil conseguido durante el conflicto.

"Mientras haya armas en la calle, no podré desplazarme libremente o volver a una vida normal", insiste Mariam Abu Suera, una ama de casa.

La recolección está organizada por el ejército y por el canal de televisión privada Al Hurra, que difundió programas en directo desde Trípoli y Bengasi.

Tras el ataque contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi el 11 de septiembre pasado, que causó cuatro muertos, entre ellos el embajador Chris Stevens, importantes manifestaciones denunciaron la impunidad de las milicias y obligaron a las autoridades a iniciar una gran limpieza entre esos grupos armados que surgieron tras el conflicto.