La llegada del presidente Obama a Cuba representa la manifestación más vívida a la fecha sobre su política exterior, un tema que ha sido altamente defendido por el mandatario desde su llegada a la Casa Blanca ya hace más de siete años.

Sin embargo, después de que el presidente deje Cuba en la tarde, los residentes de La Habana seguirán afrontando muchos de sus mismos problemas: una economía inestable, un sistema político estrictamente monopartidista con poca tolerancia ante la disidencia y la migración de profesionales talentosos.

Mientras que Obama, acompañado por cientos de empleados, reporteros, empresarios y congresistas, comenzaba a reparar la enemistad de más de medio siglo entre Estados Unidos y el pequeño pero desafiante adversario, su administración le apuesta a que los cubanos harán cosas extraordinarias.

En La Habana, había emoción palpable en las calles, la ciudad tuvo un cambio de imagen sin procedentes, con cientos de trabajadores pintando las fachadas de los edificios y repavimentando las avenidas.

Sin embargo, la normalización es un proceso de dos vías y en los 15 meses desde que Obama y el presidente cubano Raúl Castro anunciaron el restablecimiento de sus relaciones, Cuba ha sido de alguna manera más lento que EU al implementar cambios.

La llegada del primer presidente estadounidense a La Habana desde 1928 aún representa una amenaza para la estructura de poder de Cuba. Para un país cuya historia moderna fue forjada en la rebelión, primero contra España y luego contra EU, existe una fuerte resistencia a la idea de que una nación más poderosa pueda dictar los términos de los avances en Cuba.

El resultado ha sido una imagen mixta de progreso. Los prisioneros políticos ahora son muchos menos muy por debajo en comparación con años anteriores según activistas de derechos humanos.

El acceso a Internet, antes reservado como privilegio para los políticos, ha ido en aumento debido a los puntos de acceso gratuitos implementados por el gobierno, pero continúa siendo irregular y restringido. Hay algunos blogs que frecuentemente están bloqueados por el gobierno, y el acceso es limitado para acceder a medios de comunicación internacionales. Los periódicos autorizados, radio y televisión en la isla son propiedad del gobierno.

Mientras tanto, el número de personas que huyen a EU se ha disparado en los últimos meses, debido al temor de una ofensiva en Cuba o a la cancelación del estatus legal permanente con el que gozan los cubanos al llegar a EU.

Algunos especulan que los cambios más importantes se darán en febrero del 2018, cuando Raúl Castro deje el puesto; otros predicen que la estructura política continuará indefinidamente bajo el nuevo líder.