Beirut. El enviado internacional, Kofi Annan, trató de rescatar su plan de paz para Siria al buscar ayer la ayuda de Irán, un aliado y respaldo militar del régimen del presidente Bashar al-Assad.

Antes de viajar a Teherán, Annan dijo que había acordado un nuevo enfoque con Al-Assad para detener la violencia que, de acuerdo con los activistas, ha matado a más de 17,000 personas desde que el conflicto comenzara en el 2011.

Annan no especificó el acuerdo o qué tipo de participación preveía de Irán para resolver la crisis. Combatientes antirrégimen descartaron cualquier papel de Irán en un plan que ellos y algunos expertos aseveran que tiene pocas esperanzas de éxito.

Kofi piensa que no se puede tener una transición política y una solución sin los iraníes a bordo, pero esto sigue siendo parte del entendimiento de que el régimen de Assad formará parte de la solución; una idea a la que muchos de nosotros hemos renunciado , manifestó Salman Shaikh, director del Centro Brookings Doha y analista de la política regional.

EU ha rechazado la participación iraní en las reuniones internacionales sobre la crisis en Siria.

Annan, enviado en conjunto de la ONU y la Liga Árabe en Siria, presentó un plan de paz a principios de este año, el cual sufrió graves problemas desde el inicio.

Fuerzas gubernamentales y rebeldes ignoraron un alto al fuego que debía comenzar en abril y la creciente violencia ha mantenido a cerca de 300 observadores de la ONU atrapados en Siria.