Ciudad de Guatemala. Al presionar a Guatemala para que acepte un acuerdo que amortigüe y absorba a un gran número de solicitantes de asilo, el gobierno de Trump se ha embarcado en una estrategia dramática y arriesgada para reducir el número de centroamericanos que llegan a la frontera de Estados Unidos.

El acuerdo, que se negoció en secreto y se firmó en la Casa Blanca el viernes, podría sumir a la joven democracia de Guatemala en una crisis constitucional, advierten analistas.

No sólo eso, también podría perjudicar a uno de los países más pobres del hemisferio con decenas de miles de migrantes salvadoreños y hondureños a quienes se les prohibiría llegar a los Estados Unidos.

El acuerdo es una de las acciones más audaces en materia de migración. Su objetivo es cerrar en su totalidad el sistema de asilo de Estados Unidos a los migrantes que han cruzado a través de Guatemala hacia los Estados Unidos. Con el acuerdo, Guatemala los migrantes tendrían que buscar protección en Guatemala.

Pero el acuerdo se basa en una frágil base política y legal. El Tribunal Constitucional guatemalteco dictaminó a principios de este mes que el presidente Jimmy Morales necesitaba la aprobación del Congreso guatemalteco para firmar el acuerdo, algo que no ha ocurrido. Morales criticó duramente la decisión de la Corte y dijo el viernes que “hasta donde entendemos, esto no tiene que ir al Congreso”.

Algunos analistas dijeron que Morales podría sortear el fallo de la Corte argumentando que se trata de un acuerdo de cooperación y no de tercer país seguro, otros señalan que Morales simplemente ignora los fallos de los jueces cuando no le gustan.

“Esto deja un legado del que no podremos recuperarnos. La constitución del país puede ser violada de manera flagrante sin ningún tipo de reacción o sanción”, dijo Renzo Rosal, un consultor político independiente.

Es probable que el acuerdo también sea cuestionado en los tribunales estadounidenses por considerar que Guatemala no es un país seguro.

Expresiones en Twitter

Pase lo que pase con los tribunales, el acuerdo tiene poco apoyo político en Guatemala. Morales, quien termina su periodo de cuatro años en enero, es altamente impopular. Entre los principales hashtags de Twitter en Guatemala durante los últimos días sobresale  #Jimmyvendepatrias.

Los guatemaltecos fueron sorprendidos con una foto en la que parece el secretario de Gobierno, Enrique Degenhart, firmando el acuerdo con un Trump mirándolo atrás de su hombro, una imagen que sugiere la sumisión del país centroamericano.