Aman.- La jefa humanitaria de la ONU, Valerie Amos, acompañó a un equipo de la Media Luna Roja siria el miércoles a un ex distrito rebelde de Homs, donde los disidentes reportaron sangrientas represalias de las fuerzas del presidente Bashar al-Assad.

"Ingresó con la Media Luna Roja árabe siria a Baba Amro", dijo un portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

El equipo de la Media Luna Roja encontró que la mayoría de los residentes había huido del distrito, donde los rebeldes resistieron un asedio del Ejército de 26 días hasta el 1 de marzo, indicó el portavoz del CICR Hicham Hassan en Ginebra.

Amos, que intentó visitar Siria la semana pasada pero no obtuvo la autorización del Gobierno, está en una misión de tres días para convencer a las autoridades de que brinden acceso irrestricto a los trabajadores humanitarios que buscan ayudar a los civiles atrapados en el conflicto.

Un convoy del CICR no ha podido entrar a Baba Amro desde que llegó a Homs el viernes, un día después de la caída del distrito.

"La Media Luna Roja siria permaneció en el interior de Baba Amro durante unos 45 minutos. Constataron que la mayor parte de los habitantes dejó Baba Amro hacia zonas que ya han sido visitadas por el CICR y la Media Luna Roja en la última semana", explicó Hassan.

La larga demora para que las agencias humanitarias pudieran distribuir suministros de emergencia y evacuar a los heridos elevó la preocupación por el destino de los sobrevivientes.

Activistas locales de la oposición dijeron que los soldados e integrantes de milicias a favor de Assad que ocupan Baba Amro mataron con cuchillos a siete hombres de una familia, incluyendo un niño de 10 años.

"Fueron acuchillados a muerte ayer (martes). Sus cuerpos fueron tirados en un campo agrícola cerca de Baba Amro", afirmó a Reuters Mohammed al-Homsi.

Siria ha impuesto severas restricciones a los medios, lo que dificulta la verificación de los reportes, pero Naciones Unidas ha compilado evidencia de abusos que según dice son considerados crímenes de lesa humanidad.

Amos viajó a Homs luego de reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores Walid al-Moualem en Damasco. El funcionario le dijo que Siria estaba intentando satisfacer las necesidades de todos los ciudadanos pese a la carga impuesta por las "injustas" sanciones occidentales y árabes, según la agencia de noticias estatal SANA.

El Ejército sirio continuó con su ofensiva contra los disidentes en todo el país.

Según activistas opositores, tanques sirios bombardearon Rastan, una localidad al norte de Homs, y tropas del Gobierno condujeron redadas en Qara y Yabroud, al norte de Damasco, y en las ciudades de Deir al-Zor y Aleppo, en la provincia de Hama.

CUESTION DE TIEMPO

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que sólo era cuestión de tiempo antes de que Assad dejara el poder, y describió el conflicto en Siria como "desgarrador e indignante", aunque se opuso a un llamado de un senador de su país para lanzar una operación militar contra el Gobierno en Damasco.

La comunidad internacional no ha logrado detener un año de masacres iniciadas cuando opositores sirios se levantaron en contra de Assad, en la revuelta más prolongada y sangrienta de la Primavera Arabe hasta el momento.

En Naciones Unidas, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Marruecos se reunieron el martes para discutir una resolución redactada por Estados Unidos que pide a Damasco poner fin a su represión contra los activistas, un texto que según varios enviados de Occidente es demasiado débil.

Rusia y China, que se oponen a cualquier intervención en Siria al estilo del conflicto en Libia, han vetado dos resoluciones previas que condenaban a Damasco y no está claro que vayan a apoyar la nueva declaración.

De acuerdo el texto al que Reuters tuvo acceso, el borrador estadounidense exige "acceso humanitario sin obstáculos" y "condena las graves violaciones a los derechos humanos y a las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias, las cuales han sido sistemáticas y generalizadas".

El ex secretario general de Naciones Unidas Kofi Annan planea realizar el sábado su primera visita a Damasco como enviado conjunto del organismo mundial y de la Liga Arabe.

En tanto, Siria dijo el miércoles que "daba la bienvenida" a un plan chino propuesto por el enviado Li Huaxin para promover una solución al conflicto.

El plan, revelado en Pekín el domingo, pide a todas las partes que pongan fin a la violencia y advierte contra "cualquiera que intervenga en los asuntos internos sirios bajo el pretexto de cuestiones 'humanitarias'".

El conflicto en Siria probablemente ha causado la muerte a más de 10.000 personas. Naciones Unidas estima que las fuerzas del Gobierno han matado a más de 7.500 personas desde el inicio de la revuelta y Siria afirmó en diciembre que "terroristas" habían asesinado a unos 2.000 efectivos de seguridad.

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