El asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, Michael Flynn, se encuentra bajo fuerte presión política, con posibilidad de perder la confianza entre el equipo cercano del presidente y de colegas en áreas de seguridad, después de que revelaciones apuntan a un posible engaño a funcionarios sobre el tema de las sanciones contra Rusia antes de que asumiera la Presidencia Trump.

Ni Trump ni sus asesores han salido a la defensa de Flynn ni tampoco han declarado si el presidente le sigue manteniendo la confianza. En privado, algunos funcionarios de la administración sí aceptan que la posición de Flynn se ha debilitado por su comunicación directa con Rusia.

Los cuchillos apuntan a Flynn , comentó un funcionario de la administración quien, al igual que otros entrevistados, habló desde el anonimato.

El domingo, Stephen Miller, uno de los principales asesores de la Casa Blanca, fue a los medios para defender la postura de Trump sobre la orden ejecutiva con la que intenta cerrar la frontera a ciudadanos procedentes de siete países, pero en todas las entrevistas que dio, se negó defender a Flynn. Por ejemplo, en Meet the Press le preguntaron si Trump tenía su confianza en Flynn; Miller dijo que no sabía nada. No te puedo contestar lo que el presidente piensa, no lo sé , respondió a Chuck Todd. Añadió que sus colegas de la Casa Blanca no me dieron nada de información sobre el tema .

Cuando el periodista George Stephanopoulos de ABC News preguntó a Miller acerca de las comunicaciones de Flynn con Sergey Kislyak, embajador de Rusia en Estados Unidos, Miller respondió: No tengo ninguna noticia que dar sobre ese tema .

The Washington Post reveló la semana pasada que Flynn y Kislyak habían discutido de manera privada cuando el gobierno de Barack Obama preparaba un nuevo paquete de sanciones contra Moscú, en represalia por entrometerse presuntamente en la campaña presidencial y favorecer a Trump.

El vicepresidente Mike Pence negó que Flynn hubiera hablado sobre el tema con el embajador ruso; sin embargo, investigaciones del periódico con nueve funcionarios confirman que sí lo hizo.

Pence y Flynn hablaron dos veces el pasado viernes; en una de ellas lo hicieron cara a cara. Por teléfono lo hicieron en otra ocasión para comentar el tema de las llamadas con Kislyak.

Flynn se está quedando sin amigos , dijo un funcionario de la administración. El amplio consenso en la Casa Blanca es que mintió .

El viejo aliado de Trump, Chris Christie, quien tuvo problemas con Jared Kushner, pidió a Flynn que aclare lo que sucedió. En una entrevista con la CNN comentó: Creo que es obligación del general Flynn, su asesor de Seguridad Nacional, aclarar el tema de manera franca con el presidente y vicepresidente , dijo Christie en la CNN.

Durante el fin de semana en la casa de descanso de Donald Trump en Mar-a-Lago Palm Beach, Florida, el presidente expresó en privado su frustración con el caso Flynn.

Spicer, su vocero, negó que Trump hubiera criticado a Flynn en el club y llamó a los trascendidos como noticias falsas .

Trump analiza

El presidente Trump evalúa la situación creada por Michael Flynn, dijo el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Trump está en contacto con el vicepresidente Pence sobre su conversación con el general Flynn, y también está hablando con otras personas sobre lo que considera el tema más importante: la seguridad nacional .

El gobierno que asumió hace apenas cuatro semanas se encuentra bajo fuerte presión para que tome alguna medida respecto a Flynn, quien ocupa una plaza considerada fundamental.