Surabaya. Suicidas en motocicletas, entre los que había una mujer con niños, atacaron misas dominicales en iglesias cristianas de Surabaya, la segunda mayor ciudad de Indonesia, matando a al menos a 11 personas e hiriendo a docenas más en uno de los peores ataques contra la minoría cristiana del país reclamado por el Estado Islámico.

Los atentados fueron ejecutados por una pareja y sus cuatro hijos a primera hora de la mañana. El hombre se inmoló con un coche bomba, dos hijos de 16 y 18 años utilizaron una motocicleta y la mujer se hizo acompañar de sus hijas de 9 y 12 años para su ataque, según la policía.

En total, 41 personas resultaron heridas, incluyendo dos agentes. El primer atentado llegó en la Iglesia Católica Romana de Santa Maria de Surabaya y pocos minutos después se sucedieron en la Iglesia Cristiana de Diponegoro y en la Iglesia de Pantekosta, desveló la policía.

En los recintos religiosos fueron encontrados hasta cinco bombas caseras que no explotaron y fueron detonadas después por los artificieros.

En Yakarta, la Asociación de la Iglesia Indonesia condenó con contundencia los ataques y pidió a la gente que espere el resultado de la investigación oficial.

La policía disparó y mató a cuatro supuestos insurgentes y detuvo a otros dos a primera hora del domingo en localidades de Java Occidental, explicó el portavoz de la policía nacional, Setyo Wasisto. No estuvo claro si las balaceras estuvieron relacionadas con los ataques a las iglesias.