Cuando un juez cita en un documento a un vocero de la Casa Blanca, no es buena señal.

Cuando una larga lista de comentarios del presidente Trump, colaboradores y secretarios son registrados en una Corte federal, se puede deducir que una orden ejecutiva está a punto de chocar en contra de la armadura judicial.

El juez federal de California William Orrik preparó su fallo sobre la orden ejecutiva del presidente Trump con la que intenta cancelar las ayudas económicas a las ciudades monarcas en 49 páginas. Firmada el 25 de enero, la orden amenaza con cortar la financiación a los gobiernos locales que se nieguen a cooperar con las autoridades en las medidas contra la inmigración.

El condado de Santa Clara y la ciudad de San Francisco han desafiado la orden, argumentando, entre otras cosas, que el presidente no tiene el poder para retener el dinero federal.

Entre varios nombres cercanos al presidente, aparecen en el fallo del juez Sean Spicer (vocero), Jeff Sessions (fiscal) y el propio Donald Trump.

El juez Orrik consideró fuera de ley una expresión de Trump revelada el pasado febrero en un programa de Fox News. Se la comentó al periodista Bill O’Reilly. El presidente calificó a la orden ejecutiva como una arma para usarla contra ciudades que desafían políticas de migración.

También incluye en el fallo una de Sessions: Recuperar parte de los fondos como si se tratara de un gasto ilegal o totalmente ineficiente.

O qué decir de Spicer, quien refirió que condados e instituciones, que mantienen a ciudades santuario, no reciben fondos .

Adicionalmente, el juez incluyó en el documento señalamientos de Trump y Sessions a la ciudad de San Francisco como ejemplo de los supuestos peligros que representan las ciudades santuario a ciudadanos respetuosos de la ley, por ejemplo, Kathryn Steinle, un criminal que supuestamente había sido deportado en cinco ocasiones.

Para el juez Orrick, la orden no era más que un pretexto de Trump para poner de relieve un cambio de enfoque al control de la inmigración .

Si había dudas sobre el alcance de la orden, el presidente y el fiscal general lo eliminaron a través de sus comentarios públicos , escribió Orrick.

El juez llegó a calificar la postura del gobierno como esquizofrénica .

Trump responde

El presidente Trump calificó de ridículo el fallo del juez Orrick.

Primero, el Noveno Circuito se pronuncia contra la prohibición, y ahora, golpea nuevamente sobre las ciudades santuario, ambas decisiones, ridículas. Nos vemos en la Suprema Corte , escribió Trump en Twitter.

El fallo del juez Orrick podría afectar a más de 300 ciudades y condados de todo el país que han calificado como anticonstitucional el decreto de Trump de recortarles los fondos federales.

La Casa Blanca reaccionó con un duro comunicado la noche del martes, señalando que la legalidad sufrió un nuevo golpe debido a que un juez no elegido reescribió de manera unilateral la política sobre inmigración .