Teherán. El endurecimiento de las sanciones bancarias contra Irán por su programa nuclear ha tenido un impacto en todos los sectores de la economía, pero éstas afectan cada vez más a los pacientes más vulnerables debido a que los envíos de materiales o medicamentos a las compañías farmacéuticas iraníes están detenidos o retrasados, de acuerdo con varios expertos médicos.

El efecto, afirman los expertos, es sentido por los pacientes con cáncer y las personas tratadas por trastornos complejos, como la hemofilia, la esclerosis múltiple y la talasemia, así como por los pacientes con trasplantes renales y diálisis, ninguno de los cuales puede permitirse interrupciones o retrasos en el suministro de sus medicamentos.

El gobierno de Mahmoud Ahmadinejad asegura que las sanciones internacionales han tenido poco impacto en el país e insiste en que su programa nuclear debe continuar.

Ha puesto en marcha una campaña de relaciones públicas en la que destaca que 97% de la medicina de Irán se produce en el país; un claro intento de evitar el pánico de que los suministros médicos podrían estar en riesgo.

Sin embargo, Ahmad Ghavidel, director de la Sociedad Iraní de Hemofilia, una organización no gubernamental que ayuda a unos 8,000 pacientes, expuso que el acceso a los medicamentos es cada vez más limitado.

Ésta es una flagrante toma de rehenes con las personas más vulnerables por parte de los países que afirman preocuparse por los derechos humanos. Incluso unos días de retraso pueden tener consecuencias muy graves, como hemorragia y discapacidad , reprochó Ghavidel.