Islas Malvinas. Desde que los exploradores llegaron a estas islas deshabitadas en el siglo XVI, la gente se ha peleado por ellas. Los primeros años fueron un jaloneo que reflejó los sueños expansivos en la era colonial. El remoto archipiélago fue reclamado por portugueses, holandeses, franceses, británicos, españoles y estadounidenses por tres siglos antes de que Argentina declarara su independencia de la corona española en 1816.

Para los argentinos y los habitantes de las islas, las palabras colonialismo y autodeterminación no son meras abstracciones, ambas aún tocan el nervio de cómo cada uno se ve a sí mismo como pueblo. Es por eso que mientras se acerca el 30 aniversario de la breve y sangrienta guerra entre Argentina y la Gran Bretaña, muchos isleños creen que el conflicto no tendrá fin.

Sin embargo, algunos isleños han empezado a imaginar una salida. Si bien todos están de acuerdo con que son los habitantes quienes deben determinar su futuro y la mayoría se siente cómodo con ser un territorio británico autónomo, algunos afirman que el conflicto con Argentina sólo puede ser resuelto si quitan el colonialismo de la discusión por un rumbo hacia la independencia absoluta. Muchos isleños ya se refieren a su tierra como un país.

Creo que depende de nosotros anunciar, aunque nunca llegue a pasar, que nuestro objetivo es la independencia. Esto dice que somos una nación en desarrollo, lo que es mucho mejor entendido en un mundo poscolonial , manifestó un residente.