Jerusalén.- El estado de salud del ex primer ministro israelí, Ariel Sharon, en coma desde 2006, se agravó hoy de manera significativa, por lo que su fallecimiento podría ser "cuestión de días", según reportes de medios informativos israelíes.

La radio informó este miércoles, citando fuentes confidenciales cercanas al ex jefe de gobierno, que Sharon sufre "graves problemas renales", secuelas de una intervención quirúrgica a la que fue sometido en meses pasados.

Sharon, quien tiene 85 años de edad, está hospitalizado en el centro Shiva del hospital Tel Hashomer, cerca de la ciudad israelí de Tel Aviv, desde el 4 de abril de 2006, cuando sufrió un derrame cerebral, que lo dejó en estado de coma.

De acuerdo con las fuentes, la situación de Sharon se ha empeorado de manera significativa durante las últimas semanas, por lo que de seguir en esta condición, su fallecimiento podría ser inminente, "sólo es cuestión de días".

Pese a que desde hace casi ocho años, cuando sufrió un ataque cerebral, Sharon no ha registrado ningún signo de que pueda despertar del coma, sus hijos decidieron mantenerle con vida con asistencia médica, argumentando que ha abierto varias veces los ojos y mueve los dedos.

El independiente Ha?aretz Daily destacó en su edición electrónica que la familia del ex primer ministro permanece este miércoles junto a su cama en el hospital y mantiene conversaciones con el equipo médico que lo atiende para decidir su futuro.

El periódico Yedioth Ahronoth, por su parte, aseguró en su sitio Web que la situación del ex jefe de gobierno se ha agravado desde hace un mes, a consecuencia de la intervención quirúrgica a la que fue sometido para insertar un tubo en su sistema digestivo.

En septiembre pasado, Sharon fue sometido a una cirugía abdominal programada para corregir un problema y que pudiera ser alimentado a través de una sonda.

nlb