La oposición venezolana negó estar claudicando en el diálogo que sostuvo el 11 y 12 de noviembre con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, con el que alcanzó algunos acuerdos, y ratificó que su objetivo sigue siendo sacar al chavismo del poder.

Un día después de finalizar la segunda ronda de conversaciones a instancias de El Vaticano, la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) salió a apaciguar a varios de sus partidos que rechazan los acercamientos con el gobierno.

En un extenso comunicado, el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, dijo que se trata de "pasos iniciales" para resolver la grave crisis económica y política.

"Se avanza en la creación de condiciones que hagan posible recuperar el derecho del pueblo venezolano al voto", señaló Torrealba, aludiendo a la suspensión el 20 de octubre por parte del Poder Electoral del proceso de un referendo revocatorio contra Maduro.

La MUD reafirmó que mantiene su principal exigencia: reactivar el referendo o adelantar las elecciones.

Retomar la calle

Al relucir cada vez más las divisiones en torno al diálogo, la MUD llamó a evitar una "fractura" en sus filas.

"El diálogo entre el régimen y un sector de la oposición inició como consecuencia del robo del referendo revocatorio, pero hoy nos preguntamos: ¿dónde quedó el derecho a elegir de los venezolanos que originó el diálogo?", cuestionó Voluntad Popular partido del encarcelado Leopoldo López en un comunicado en el que rechazó los acuerdos.

Junto con Voluntad Popular se marginaron de las conversaciones otros 15 partidos de la treintena que conforman la MUD.

Aunque su movimiento está representando en la mesa, el excandidato presidencial Henrique Capriles también se muestra crítico.

"Tenemos que retomar de inmediato agenda de movilización popular en todo el país. Es una tarea de todos. La crisis cada día es peor", instó Capriles este domingo en Twitter.

Tras el inicio del diálogo el 30 de octubre, la oposición suspendió un juicio parlamentario contra Maduro y un marcha hacia el palacio presidencial de Miraflores. En septiembre y octubre realizó movilizaciones que convocaron a cientos de miles de personas.

A tono con la demanda de Capriles, el secretario de la MUD anunció que se retomará la agenda de protestas, sin especificar fechas.

"Que nadie le pida al diálogo lo que solo la calle puede conquistar", remarcó en la misiva.

"Falsas expectativas"

Tras la cita del sábado pasado, en la cual las partes se comprometieron a convivir y respetarse para encontrar un camino "pacífico y electoral" a la crisis, Jorge Rodríguez, principal negociador del oficialismo, acusó a la oposición de difundir "información errónea" sobre los acuerdos.

"Mejor no levantar falsas expectativas", escribió en Twitter, dirigiéndose a uno de los delegados opositores, Carlos Ocariz.

El sábado, a nombre de la MUD, Ocariz dijo que la oposición seguirá insistiendo "hasta obtener lo más importante: elecciones nacionales y referendo revocatorio".

Asimismo, aseveró que políticos y activistas presos serían liberados.

Incorporado a la mesa de diálogo esta semana, el gobernador oficialista del estado Aragua (centro), Tarek El Aissami, aseveró en Twitter que "nada de eso se discutió" y que el revocatorio está "muerto".

Mientras, el cardenal venezolano Jorge Urosa consideró que el diálogo debe llevar al voto.

"Que el gobierno bloqueara el referendo es un gravísimo error, porque se trata de bloquear una salida a la crisis. No es posible bloquear la voluntad del pueblo venezolano", sostuvo.